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El caso Trashorras
Por Fernando Múgica.
El manifiesto Gran Vía
Tensiones en la Cadena SER
Los cibermedios ante las catástrofes: del 11S al 11M.
Por Ramón Salaberría
Informe del Burgo
Informe de Del Burgo sobre ETA y terrorismo islámico presentado en el Congreso con fecha 3 de noviembre de 2004.
Carta abierta al CNI sobre el 11M.
Autor: El Palleter
Análisis del 11-M y sus objetivos. Por Matías J. Ros
El elemento primordial de toda manipulación del terrorismo consiste en "la táctica de diversión" basada en distraer a la opinión pública de los acontecimientos reales, girando su atención hacia falsos enemigos.
Esta táctica no implica sólo la utilización de macro atentados traumáticos, sino también de una cadencia continuada de pequeñas informaciones, falsas e intoxicadoras, que mantendrán en vilo a la población impactada por el espantoso acontecimiento.

En el caso 11-M los elementos de "distracción" fueron:

a).- Al Quaeda y el hecho de que el gobierno del Partido Popular errara al atribuir, sin tener las pruebas suficientes, la responsabilidad a la banda terrorista ETA. Unido esto a la campaña de desinformación que organizó la desleal oposición y que en otro momento analizaré, se convirtió en el factor esencial que enmascaraba que los atentados (fueran quienes fueran sus responsables) tenían un objetivo inmediato: provocar un cambio de gobierno.

En este sentido puede decirse que, a pesar de que estaba en el corazón de la mayor parte de los españoles la retirada de las tropas de Irak, lo cierto es que los terroristas alcanzaron sus objetivos. Hecho todavía mas evidente por la premura en la vergonzosa retirada de las tropas, que supuso una verdadera puñalada en la espalda a nuestros aliados, que se mofaban de nuestros soldados cacareándoles como si fueran gallinas.

Quien hizo estallar las bombas el 11-M, estaba seguro de que poco después, Zapatero sacaría a nuestras tropas de Irak. El terrorismo había creado una necesidad (para ellos) y una urgencia (para España): la retirada de tropas, lo solucionaba todo. Craso error.

El análisis del problema por parte de los medios afines al Partido Socialista indicaba a la población que los atentados de los trenes de la muerte eran el resultado de nuestra presencia en La Cumbre de las Azores, que nos había hecho perder las buenas relaciones con mundo árabe.

En realidad, el atentado del 11-M tiene poco que ver con nuestra posición en el conflicto de Irak o la Cumbre de las Azores, sino mas bien por el interés de terceros (no necesariamente naciones árabes) en romper la coalición internacional. Esto no sólo lo dice el abajo firmante. Alguien tan poco sospechoso como Fernando Reinares, entre otros intelectuales lo ha afirmado por activa y por pasiva, aunque son sistemáticamente silenciados desde los medios afines a la órbita gobernante.

b).- La estrategia de degradación progresiva de las situaciones.-

Una sola acción provocadora no suele generar el efecto buscado -a no ser que se trate de un macro atentado como el del 11-M-. Esta degradación progresiva se percibe perfectamente desde la fecha de los atentados hasta el 18 de abril. Es decir, al estallido sigue el aviso en forma de artefacto en la vía del AVE (que no estaba siquiera montado), distintos comunicados, progresivamente más amenazantes, para llegar al anuncio de la retirada final de tropas, aprisa y corriendo, el domingo 18 de abril.
Cada episodio aumentó el efecto del anterior y en total los 37 días que median entre el 11-M y el 18 de abril encierran un periodo de manipulación informativa mediante la cual el miedo se apoderó de los españoles.

c) El aprovechamiento por parte de las organizaciones terroristas de las circunstancias preexistentes, por la conspiración.

En toda organización terrorista, una vez manipulada su propia credibilidad, esta viene en función del pasado de alguno de sus miembros. Este es el caso de El Tunecino y de sus compañeros.

Para los atentados del 11-M era preciso contar con algún elemento integrante cuyo nombre hubiera sonado como relacionado con Al Queda. Esto contribuiría a dar la sensación de que esta organización internacional terrorista estaría tras la trama de los sangrientos atentados aún cuando NO EXISTIERAN PRUEBAS OBJETIVAS.

Es en este contexto en el que aparece la figura de Jamal Zougam en el que se unen tres características: CONOCIDO POR SUS TRAPICHEOS, CONOCIDO DE "ABU DAHADA”, Y MENCIONADO EN EL SUMARIO DE LA CÉLULA DE ALQAEDA EN ESPAÑA. La relación de Zougam con todo esto era tenue, pero suficiente par poder afirmarse en los medios de comunicación ZOUGAM = AL QAEDA.

Tras el 11-M el pueblo español estaba dispuesto a aceptar el mensaje de cualquiera que le propusiera liberarse de la presión psicológica que ejercía el terrorismo, tanto nacional como islámico. En este sentido, no hizo falta que Zapatero explicase de nuevo su posición sobre la retirada de las tropas de Irak. “Estaba en el ambiente". Se difundió por los medios afines al PSOE la especie de que, simplemente, retirando las tropas, no volverían a producirse más atentados.

Nadie parecía preocuparse de analizar los porqués del atentado y los PUNTOS NEGROS DE LA VERSIÓN OFICIAL. En realidad, la sociedad española está hoy más inerme que nunca ante el terrorismo: La premura en la retirada de tropas ha evidenciado el terror que causa entre los gobiernos la posibilidad de nuevos atentados... en lugar de querer llegar hasta el fondo de lo que en realidad había ocurrido.

Por primera vez, la sociedad española, cedió al chantaje del terror. En la tarde del 18 de abril, cuando Zapatero anunció apresuradamente la retirada de tropas de Irak, era evidente que había mostrado vulnerabilidad ante el terror: cualquiera que aspire a alterar decisiones importantes, puede aspirar a presionar, igualmente, al gobierno español, mediante el mismo terror.

Este atentado, analizado con la serenidad que da el tiempo transcurrido, es a los ojos de muchos analistas y expertos independientes, una operación psicológica de gran envergadura en la que coinciden los intereses políticos y económicos de personas y países, con los intereses personales de determinados grupos económicos. Son intereses distintos pero que convergen momentáneamente en una necesidad concreta que va a facilitar el camino a los primeros, cuando los segundos obtengan el poder. Poder obtenido gracias a la manipulación del fenómeno terrorista, por unos facilitando la comisión del atentado, y por los otros, obteniendo el rédito que dio en su momento la gestión de la indignación y rabia de la masa, sabiéndola dirigir, hacia quienes había que derrocar y haciéndolos parecer los responsables de la masacre.
Los promotores de la manipulación del terrorismo moderno son buenos conocedores de la psicología de las masas; los profesores Fernando Reinares, Ignacio Sánchez-Cuenca, Francisco J. Llera Ramo, Antonio Elorza, por citar a los de nuestro entorno, son especialistas en el estudio y con el conocimiento necesario para el análisis de este fenómeno que podemos ir resumiendo así:

- El nivel de inteligencia de una masa no es el promedio de la inteligencia de sus miembros sino que se sitúa en el nivel más bajo de todos sus elementos.

- Las masas no admite razonamientos complejos, precisa ideas simples. Ninguna sofisticación mínima en el pensamiento puede ser asumida por las masas.

- La masas se mueven por instintos irracionales y frecuentemente evidencia una cobardía estructural. El carácter emotivo y sentimental de las masas las inhabilita para el análisis racional. Los gestores del terrorismo moderno, sean quienes sean, no pretenden apelar al razonamiento sino a los instintos.

- Las masas se preocupan básicamente por sus necesidades vitales primarias y viven de espaldas a problemas complejos.

- La masa busca el placer y huye del dolor, busca soluciones fáciles y simples a problemas complejos, huyendo de la sofisticación y complejidad.

- Las impresiones grabadas a fuego en el subconsciente de las masas condicionen su comportamiento.

- La capacidad de memoria de las masas es mínima. Aunque sus elementos constitutivos tengan memoria, como entidad colectiva carecen de esa facultad que es sustituida por las impresiones subconscientes.

- Estas interpretaciones subconscientes generan un espejismo entre lo que las masas ven o lo que intuyen. En cualquier caso aceptan fácilmente sugerencias que enlazan con su subconsciente.

- Las masas sufren el fenómeno del contagio: cualquier sugestión que aparezca sobre un sector, es susceptible de ser asumido en poco tiempo por la totalidad de ellas.

Desde este punto de vista, la masa carece de valores más allá de los de la mera supervivencia y de la búsqueda de la seguridad. Las masas, como tales, absorben con facilidad las sugestiones procedentes de la galaxia mediática. Considerada en las individualidades que la componen, el mismo efecto queda asegurado en cuanto se manifiesta el miedo anidado en cada ciudadano y en sus efectos sobre el subconsciente.

OBJETIVOS DEL 11-M

-La creciente influencia de España en África y las excelentes relaciones que el gobierno Aznar había conseguido con Argelia en todos los planos y en detrimento de la "Grandeur francaise”, han sido y son, siempre en opinión de los observadores independientes, el principal motivo de la guerra de “baja intensidad” que mantenía Marruecos con España que se materializo en la retirada de su embajador, sin haber motivo aparente y en la invasión del islote "Perejil". De no haber plantado cara a esa acción de guerra, las consecuencias hubieran sido más trágicas posteriormente. Sin duda.

-Los atentados de Casablanca no sólo hicieron volar por los aires algunos de los símbolos del capital y del poder marroquí, sino que lo hicieron también en medio del proceso de arbitraje por el dominio del Sahara. Estos atentados sirvieron para que el régimen de Mohamed VI -a#!+*@!!do política y militarmente por Estados Unidos y por Francia- iniciara una brutal campaña de persecución a los sectores islamistas de la sociedad marroquí, que son los que amenazaban la integridad del propio régimen del monarca y de sus objetivos económicos. Al tiempo que se iniciaban los conflictos con España anteriormente descritos.

-Mientras el Gobierno de Aznar aprobaba la entrega de los pozos petrolíferos a REPSOL, el de Mohamed VI, hacia lo propio con varias empresas de Estados Unidos y de Francia (TOTALFINA). Efectivamente, detrás de los conflictos de la isla Perejil y de la retirada del embajador de Madrid, podrían ocultarse problemas derivados por ese control de las regiones petrolíferas.

Este momento histórico que hemos vivido (y que seguiremos viviendo) ha sido definido por algunos como una especie de “guerra de baja intensidad” dentro de la cual habría que incluir los sucesos del 11-M.
Estos mismos analistas, dicen y explican en foros restringidos que: "la famosa reunión de dos dirigentes de ERC (Ezquerra republicana de Cataluña), Josu Ternera / Mikel Antza , tres representantes más del frente militar de esa organización terrorista, varios miembros de un servicio secreto francés, dos miembros de un servicio secreto español (a uno de ellos le conocen en su propia "casa" como "el traidor") y varios españoles más, sin poder precisar número, pero si que pertenecían a la política, en Perpignan, lugar elegido por alguien donde se pactó la desestabilización de España por arriba por el centro y por abajo (textualmente).”

Para los que estamos al tanto de esta trama, fue ahí donde se gestó el famoso "súper misil" que dijo un político español.
Si cabe añadir más cosas al tema, sumemos el misterioso asesinato en Fuengirola del opositor al régimen marroquí Hicham Mandari, en agosto de este año, suceso que pretendió el gobierno fuera silenciado, consiguiéndolo a medias. Que también está relacionado con el 11-M, pues el opositor marroquí LO SABÍA TODO. Y ESTABA DISPUESTO A CONTARLO Y PROBARLO. Por eso lo asesinaron.
Informe Joe Vialls . Enviado por Rocco.
"Aquel que luche contra monstruos debe cuidarse de no transformarse en un monstruo.
Y si mira fijamente por largo rato hacia abismo, el abismo también mirará fijamente hacia usted."

Friedrich Nietzsche

Joe Vialls

15/03/2004

Después de algunos segundos después de las primeras mortales explosiones dentro y fuera de la Estación Atocha de Madrid, podría darse cuenta de que los delincuentes a ser culpados de este crimen serían Osama Bin Laden y la red-ficción de al-Qaeda, pero no se escribió ninguna letra sobre ellos. Los primeros tres días que siguieron las diez explosiones sincronizadas, fueron un descarado tiempo tipo George Orwell, con medios de comunicación tanto Cristianos como Judíos sumergiendo completamente al público general en sus predecibles juegos mentales.

Primero se clamó que los perpetradores eran miembros del Euskadi Ta Askatasuna [ETA] qué significa "Patria vasca y Libertad", y un rugido gratificante de espontáneo enojo podía sentirse por el país. Los familiares de los muertos y los heridos necesitaban a alguien para odiar y los terroristas de la región vasca norteña de España bastarían en primera instancia. Esta distracción sirvió para enfocar la atención pública a varios cientos de kilómetros, lejos de los cuatro principales escenarios del crimen, en dónde, una inspección más acuciosa, habría generado algunas preguntas, ciertamente muy complicadas para las autoridades españolas.

Luego, sólo unas horas después en lo que parecía ser un escalofriante y aparentemente una estúpida repetición de sept/11, los oficiales de la policía fueron informados por los medios de comunicación sobre una sospechosa camioneta blanca, estacionada cerca de la estación de trenes de Alcalá de Henares. La cual contendría un manojo de detonadores y varias octavillas religiosas musulmanas en un cassette. Así, de esta manera, la problemática al-Qaeda estaba allí, aún cuando los medios de comunicación, deliberadamente lo bajaron en una fase temprana. Tal como descubriremos brevemente, los medios de comunicación occidentales ya sabían que los vídeos de vigilancia de los andenes de Alcalá de Henares, no mostraban rastros de algún "Terrorista musulmán" que abordara cualquiera de los cuatro trenes que estallaron, pero no deseban que la policía local descubriera esta brillante omisión.

Después de un conveniente retraso, durante el cual, las escenas de los crímenes se enfriaron y la evidencia crítica fue removida, el periódico árabe con base en Londres, al-Quds al-Arabi, anunció de pronto que había recibido una carta de la Brigada Abu Hafs al-Masri, aseverando que las bombas eran de al-Qaeda. Ésta fue la señal para que las redes globales de los medios de comunicación convirtieran a millones de ovejas alrededor del mundo, de su existente creencia que los católicos Vascos eran los responsables de la atrocidad, a la recientemente-generada ficción que "peligrosos terroristas" musulmanes se habían, de algún modo, colado en España y hecho estallar cuatro trenes. Esta estupenda conversión religiosa fue reforzada cuando la policía encontró una mochila-bomba que no había estallado, plantada en uno de los trenes siniestrados que contenía detonadores de cobre en lugar de aluminio que tradicionalmente usaron los Vascos.

Desgraciadamente, desde el minuto cero del día uno, los medios de comunicación occidentales habían hecho una omisión deliberada tan inexplicable y tan burda que demostraba su propio involucramiento directo o complicidad en el asesinato masivo de más de 200 civiles españoles. A pesar del hecho que cada uno de los medios de comunicación tomando sus artículos del omnipotente New York Times, informaron que entre ocho y diez dispositivos explosivos habían detonado a bordo de los trenes españoles durante la hora peak, ninguno de ellos mencionó bombarderos suicidas. Esta es una omisión imposible, porque todos sabemos que cada automóvil, o autobús o avión o tren hecho estallar en cualquier parte por "Terroristas musulmanes", invariablemente son atacados por "bombarderos suicidas". ¿Cómo sabemos esto? Porque el New York Times siempre nos dice así, por ello sabemos, No importa si es un camión en Bagdad, un autobús en Tel Aviv, un automóvil en Moscú o un tren en Chechenya, el villano de los medios de comunicación norteamericano siempre es el omnipresente bombardero suicida musulmán.

Las únicas personas capaces de saber, en las primeras etapas que no se usaron bombarderos suicidas en Madrid y que los "bombarderos suicidas" no podrían, por consiguiente, en absoluto ser mencionados en los medios de comunicación, por miedo de alertar a la policía local a aquéllos condenados videos de vigilancia grabados en Alcalá de Henares, fueron los miembros del grupo terrorista responsable de ejecutar el ataque. A su vez, el único grupo terrorista capaz de controlar el contenido editorial del New York Times es N.O.S [Novus Ordo Seclorum] que extrae sus fondos de Wall Street, es la inteligencia de B'nai B'rith y sus depravadas Fuerzas Especiales desde Tel Aviv.

Antes de seguir el informe para demostrar más allá de la duda, explicando exactamente cómo fue conducido el ataque terrorista en la mañana del jueves 11 de Marzo del 2004, necesitaremos examinar primeramente el motivo, ya que la mayoría de las personas gastan una parte enorme de su tiempo haciendo la secular pregunta "¿Por qué?" Olvídese de todos los arteros intentos de los medios de comunicación de guiarlo hacia un golpe parecido al del Centro de Comercio Mundial, basado en gran parte en el hecho indiscutible que el ataque en Madrid tuvo lugar exactamente, 911 días después del ataque en Nueva York en Sept/11. queda asegurado que la fecha del ataque fue puesta de antemano por N.O.S. [Novus Ordo Seclorum] para ayudar a sus colaboradores de los medios de comunicación con la propaganda a seguir.

Para el preciso motivo detrás de Madrid, necesitamos volver atrás brevemente, a mitad del año 2002, cuando John Howard, primer ministro australiano estaba teniendo enormes problemas en convencer a los ciudadanos australianos para ir "De todas formas con EE.UU" en la última y evidente cruzada religiosa contra el Islam, también conocida como "la Guerra al Terrorismo". Aunque muy pocos norteamericanos son conscientes de esto, hace dos años, más del 90% de todos los australianos se opusieron a la obediencia esclavizada de Howard a la Casa Blanca y lo dijeron así con certeza. Innumerables australianos señalaron correctamente que, aunque miles de personas morían cada año en accidentes de tráfico y asaltos domésticos, nadie había sido asesinado, alguna vez en Australia, por un terrorista.

Claramente los ciudadanos "normales" debían recibir una tajante lección de que los terroristas musulmanes eran reales y que todos los australianos deberían, por consiguiente, permitirle a John Howard y a sus lacayos Zionistas menores, imponer las restricciones draconianas que ellos desearan sobre el populacho, y más allá, permitir que los soldados australianos mueran en ultramar por George W. Bush. A principios de octubre del 2002 la tajante lección estaba lista, y una sofisticada operación terrorista de N.O.S. [Novus Ordo Seclorum] fue lanzada contra turistas australianos en la popular Isla vacacional de Bali. Más de 200 personas murieron y más de mil quedaron seriamente heridas. ¿Están estos precisos números empezando a hacer sonar alguna campanilla de alarma en alguna parte sobre la operación en Madrid?

Mientras Bali hizo muy poco en lo que se refiere a alterar la cínica visión australiana sobre "el Terrorismo", tuvo el efecto de sumergir a muchos ciudadanos en el silencio, en otros términos Howard y sus lacayos pudieron entonces despachar a los soldados a ultramar para morir por George W. Bush y sus amos Zionistas, sin ser continuamente molestados por muchedumbres de australianos enfadados. Un puñado de Musulmanes semi instruidos de Indonesia fue capturado posteriormente e inyectado con Escopolamina hasta que hicieran las ridículas e imposibles confesiones sobre la sofisticada explosión en Bali, y eso fue el fin de aquello, por lo menos hasta en cuanto Australia estaba afectada.

Durante los siguientes dieciocho meses, en España las cosas se dieron peor que lo que habían estado en Australia. Donde el 90% de todos los australianos se habían opuesto a la intervención militar en el Medio Oriente, la cifra en España subió tan alto como el 96%, hasta tal punto que en un momento dado, parecía como si el único español determinado para sacrificar a los soldados españoles en Irak por George W. Bush y sus amos Zionistas, era el primer ministro, José María Aznar. Debido a su agresivo desafío de los deseos del pueblo español, Aznar sería sacado en forma efectiva en la próxima elección general, lo cual hizo el que cronometrado ataque del N.O.S. [Novus Ordo Seclorum] en Madrid fuese un golpe maestro.

Cuando Aznar perdiera las elecciones generales [lo cual sucedió hace sólo unas horas], los medios de comunicación podrían declarar que los españoles estaban enfadados con él por no haber hecho lo suficiente en "la Guerra al Terrorismo" para prevenir el ataque de Madrid, cuando en realidad Aznar había hecho ya tanto en lo que se refiere al apoyo a George W. Bush y sus camaradas, que él se había alienado de más del 90% de toda la población española.

El ataque de Madrid también sirvió para asustar a la población española en general y para advertir al entrante nuevo primer ministro Socialista, que continúe en la línea de Nueva York, o más ataques del N.O.S. [Novus Ordo Seclorum] de seguro continuarían. Ciertamente a España le será permitido retirar sus tropas de Irak, porque esa particular y desquiciada invasión de los neocon ya es una causa perdida, pero la futura cooperación en la cruzada religiosa en marcha contra el Islam, en general no es negociable.

Una de las ilusiones más grandes del operativo de Madrid, yace en convencer al público que una gran cantidad de ágiles terroristas, brincaron en forma simple, a bordo de cada uno de los cuatro trenes cuando pasaban la estación de Alcalá de Henares en la plataforma baja hacia Atocha.

Ahora piense cuidadosamente sobre esto. En mi visión personal, cada una de las diez explosiones habría requerido entre 40 y 50 libras de explosivo militar de alto-poder en la categoría de C4/Semtex-H. Tales explosivos tienen una gravedad específica muy baja, lo cual significa que ellos son excepcionalmente voluminosos para su peso dado. Por consiguiente, esto habría requerido diez [fuertes] terroristas en los andenes al mismo tiempo, cada uno llevando una gran mochila en medio de la hora peak. Extraño es entonces, que ningún testigo ocular en Alcalá de Henares recuerde haber visto alguno de ellos, estos voluminosos señores se habrían destacado ciertamente en la muchedumbre, y causado una considerable sospecha entre los pasajeros.

Como es mencionado anteriormente, ésta era la razón por qué el creativo N.O.S [Novus Ordo Seclorum] dirigió los medios occidentales para enviar, durante algún tiempo, a la policía española en varias direcciones diferentes, inmediatamente después del ataque, lo cual los mantuvo tan ocupados que se olvidaron de verificar las cámaras de vigilancia en la estación de trenes de Alcalá de Henares. Si la policía hubiera hecho o lo hicieran ahora, si es que las cintas todavía existen, verán sólo pasajeros españoles en camino hacia sus trabajos.

Así exactamente ¿Dónde hizo estallar el N.O.S. [Novus Ordo Seclorum] los cuatro trenes diferentes?, ¿Cómo lo hicieron?, y ¿Cómo pudieron estar tan seguros que cada tren que estaría en el lugar correcto cuándo apretaron los botones de la detonación remota? Para una respuesta a eso, eche una mirada al mapa del ferrocarril más abajo, que muestra que el procedimiento podría ser relativamente simple, proporcionado, por supuesto, que usted tiene acceso sin restricción a los trenes, y acceso sin restricción a los seguros sistema computacionales del ferrocarril español.

No hubo fuego en ninguno de los diez sitios de explosión, demostrando así, el uso de explosivo militar de alto poder en cantidades considerables. Pasar de contrabando más de 500 libras de C4, de gravedad específica muy baja a España, sería hoy en día sumamente difícil, a menos que, por supuesto, usted ya lo tuviese o controlara medios discretos, normalmente no inspeccionados por la Aduana española o la policía. Probablemente, incluso el más cínico de los lectores estará preparado para admitir que diez grandes y barbados musulmanes, intentando ingresar gigantes mochilas de explosivos en el país, sería descubierto al instante, incluso por el aduanero más desafiante de la inteligencia.

La segunda pista se relaciona con el modelo de la explosión. Si mira muy cuidadosamente, notará que algunos de los fragmentos enterrados en el destrozado techo, son de hecho, fragmentos del piso del propio vagón. Sin entrar demasiado en detalles técnicos [hay gran cantidad para usar como referencia en el informe de Bali cuyo link está más abajo], es imposible que fragmentos del piso puedan empotrarse en el techo, a menos que las cargas fueran fijadas DEBAJO DEL PISO antes de la detonación. Esto es confirmado por el hecho que el tren se desactivó fuera de estación de Atocha teniendo su parte atrás completamente rota en dos lugares diferentes. Una vez más, la cargas en una mochila puesta casualmente encima del piso interior, sería completamente incapaz de romper las fuertes vigas de acero longitudinales de apoyo que se encuentran a lo largo del chasis de cada vagón.

Porque es imposible de fijar las sofisticadas cargas explosivas en la parte inferior de los trenes en movimiento, obviamente ellos fueron puestas en el material rodante bajo el encubrimiento de la oscuridad, o sea mientras los trenes estuvieron estacionados durante la noche. Esto nos lleva a la próxima gran ilusión destapada por mí, después de una serie de caras llamadas desde teléfonos móviles no registrados. Aunque los medios de comunicación occidentales lo llevaron creer deliberadamente que estos trenes estaban "simplemente rodando" en servicios incesantes, éste no el caso. Cada uno de los cuatro trenes hacía su "primer servicio", es decir cada uno estaba haciendo su primer viaje del día desde su depósito de noche respectivo, después que fue revisado y aseado.

Así, ahora sabemos dónde fueron puestas las cargas, pero, ¿Como fue llevado a cabo? Los depósitos nocturnos normalmente están bien iluminados y bien vigilados, significando que aquellos que pusieron las bombas, deben haber parecido creíbles, o sobornaron su ingreso en los depósitos, o portaban realmente tarjetas de Identidad Ferroviaria, reales o falsificadas. Porque confiar en la posibilidad de credibilidad o en el efecto de una gran suma de dinero para vigilantes sería considerado riesgos crudamente inaceptables para un operativo de esta importancia, lo más probable es que se usaron tarjetas de identidad ferroviaria.

Esto no se detiene allí. Escoger cualquier viejo tren para instalar una bomba sería desesperanzadamente inadecuado, porque no habría ninguna garantía que el aleatorio tren con la mortal instalación se pondría en servicio por la mañana, mucho menos estaría en la exacta posición correcta en el momento correcto, para el planeado máximo impacto mediático. Para hacer esto, los terroristas necesitaron acceso a la asignación del material rodante durante la mañana siguiente lo cual significa que tenían acceso directo al sistema computacional ferroviario español. Aquí, no estamos hablando de los Vascos o de los musulmanes del desierto de al-Qaeda. ¿No cree? Éste fue un operativo muy profesional, organizado en el soberano territorio español por "'silentes" que conocían el terreno y con toda probabilidad, habían vivido en Madrid la mayoría o incluso toda su vida.



Estos organizadores facilitaron la entrada para el profesional equipo de Fuerzas Especiales seleccionado para el trabajo y aquí nos reducimos a la opción, de sólo un estado. Aun cuando soy consciente que hay docenas de paranoicos por allí afuera, quiénes creen que las Fuerzas Especiales occidentales, ya sean norteamericanas, británicas, francesas y otras, disfrutan el matar gente inocente, usted puede tomarlo de mí, que éste simplemente no es el caso. En una percibida "zona de guerra" como lo es Irak, es ciertamente verdad que todos los soldados, de vez en cuando, matan civiles, o por accidente o por miedo de sus propias vidas, pero hacer estallar cientos de civiles desarmados en camino a su trabajo en un país esencialmente neutro, requiere una sangre fría y mentalidad realmente más allá del alcance de organizaciones como la Fuerza Delta o el Servicio Aéreo Especial (SAR), para nombrar sólo dos ejemplos.

Las únicas personas con la suficiente experiencia de campo para un trabajo así, y con total desprecio por la vida humana necesario para llevar a cabo esta operación con éxito, es de los descendientes directos de los monstruos de Myahudi que violaron y dispararon a gusto a través de los campos de refugiados musulmanes en Sabra y Shatilla en el Líbano todos aquellos años, la cual es la razón del porqué N.O.S. [Novus Ordo Seclorum] todavía los usa exclusivamente para su trabajo sucio internacional. Mas allá de cualquier duda es que los operativos de engaño, como Madrid, continuarán en forma constante, hasta que la marea roja finalmente agobie al Estado judío y les fuerce a volver al barro primario de cual ellos emergieron.

Enlace de interés:
Atentado de Bali (inglés)
Enlace 2
Informe original en inglés.
"Cien incógnitas que obligan a mantener abierta la Comisión del 11-M". Por Pedro J. Ramirez.
Ninguno de estos 100 interrogantes tiene que ver ni con que si el Gobierno de Aznar mintió o no mintió, ni con que si la dirección del PSOE manipuló o no manipuló. Allá los políticos si siguen obsesionados por darse de estacazos con un asunto que debería unirles más que ningún otro. Mi catálogo se circunscribe a los hechos que es imprescindible establecer antes de poder empezar a preocuparse de extraer las conclusiones. He aquí, como una honesta contribución más a la búsqueda de la verdad, el libro de ruta de este jeroglífico, envuelto en el misterio y encerrado en el enigma.

1. ¿Quién pretendía «montar bombas con móviles» en 2001? Antes del ataque a las Torres Gemelas, antes de que Irak estuviera en la agenda internacional y de que Aznar se alineara con Bush, estaba en marcha un atentado como el del 11-M. ¿Por encargo de quién? Sería una vergüenza que la Comisión no interrogara a Campillo y especialmente a Lavandero sobre el contexto de lo que hablaron aquel 28 de julio y sobre los detalles complementarios que puedan aportar.

2. ¿De dónde sacaban los asturianos la dinamita? Toro se jactó ante Lavandero de que tenía «1.000 kilos de explosivos para vender a la semana». Luego le enseñó «40 o 50 kilos» en el maletero de su coche. Tras la detención de su socio, Trashorras le dijo que tenía «400 kilos» a los que quería dar salida «urgente, urgente, urgente». ¿Procedía toda esta dinamita de Mina Conchita como la del 11-M o pescaban en otros caladeros? ¿Quién les ayudaba a obtenerla?

3. ¿A quién vendieron la mitad de esos 400 kilos? De la noche a la mañana Trashorras comunicó a Lavandero que ya sólo le quedaba «la mitad más o menos». ¿A quién había colocado 200 kilos de dinamita? Sólo caben tres hipótesis -ETA, algún grupo islamista, o alguna banda de delincuentes comunes-, pero cada una de ellas tendría implicaciones distintas de cara a esclarecer el 11-M.

4. ¿Qué pasó con los 200 kilos restantes? Todo sugiere que se trata de la misma dinamita que Toro ofreció en la cárcel de Villabona tanto a los etarras como a Zouhier. Por las fechas en que se produjo la denuncia, se trataría también de los explosivos que según el delincuente Nayo, la banda tendría escondidos en un zulo para ETA. ¿Llegó a consumarse esa transacción?

5. ¿Se «marcharon los dos para Marruecos»? Ese era, según Lavandero el propósito de Toro y Trashorras, en cuanto el primero saliera de la cárcel de Villabona, porque «tienen todo preparado para dirigir la cosa desde allí». Se supone que «la cosa» era un atentado como el del 11-M. La pregunta es si hicieron el viaje y quién era su anfitrión.

6. ¿Por qué la Policía se burló de la denuncia de Lavandero? Es uno de los pasajes más bochornosos de la cinta grabada por Campillo. «Me tomaron a coña», confiesa el confidente como resumen de su paso por Comisaría. Y encima el propio «jefe de Policía» le contó a Trashorras la denuncia. Urge identificar a los culpables y hacerles pagar por ello.

7. ¿Quién pactó con Toro no incautarle la dinamita? Esto entra ya directamente en la categoría de canallada criminal. Lavandero habla de «un trato para que los explosivos no salgan en la denuncia».Esto ha quedado corroborado por la diligencia policial, publicada en El Comercio, según la cual no se registró el domicilio porque Toro indicó que la droga estaba en el garaje.

8. ¿Quién ayudó a Carmen Toro a ocultar la dinamita? El informe de la Guardia Civil dirigido al juez Del Olmo habla de que «un amigo» auxilió a la hermana del jefe de la banda para trasladar los alrededor de 200 kilos al hórreo de Cogollo. ¿Participó esa misma persona en la posterior venta de los explosivos? La Comisión debe llamar a los mandos policiales e interrogarles sobre todo esto.

9. ¿Por qué no se comprobó a fondo la denuncia de Nayo? Tanto las explicaciones de la Guardia Civil como las de la Fiscalía de Asturias han sido vagas y muy poco convincentes. Debe aclararse por qué no se rastreó el monte en el que según su socio tenían Trashorras y Toro el «zulo para ETA».

10. ¿Qué hizo Trashorras con los pivotes que alquiló por esas fechas? Es significativo que los propietarios de la empresa de construcción que le cedieron dos puntales capaces de soportar miles de kilos de peso lo relacionaran enseguida con la denuncia del abogado de Nayo: «Tal vez nosotros ayudamos con nuestros puntales a soportar la carga de la dinamita en algún zulo».

11. ¿Qué pasó en 2001 con la cinta de Campillo? El propio agente debe explicar ante la Comisión a quién se la entregó físicamente -presuntamente al teniente Montero- y tanto esta persona como sus superiores en la cadena de mando deben aclarar a continuación qué hicieron respecto a su contenido.

12. ¿Se realizaron más grabaciones con las denuncias de Lavandero? El propio confidente y los mandos de la Guardia Civil de Gijón tienen que aclarar este extremo. Si se confirmara que el confidente visitaba la Comandancia reiterando sus denuncias, la responsabilidad por negligencia aumentaría exponencialmente.

13. ¿Cuál fue el verdadero alcance de las pesquisas iniciales de la UCO en Asturias? Las contradicciones entre el coronel Hernando y los mandos asturianos son flagrantes al respecto. Uno y otros deben volver a pasar por el estrado. Este es uno de los puntos en los que el testimonio de Zouhier, testigo presencial, puede ser más útil. Todas estas son cuestiones insoslayables para la Comisión pues afectan a la eficacia de las Fuerzas de Seguridad.

14. ¿Cómo es posible que Laguna no actuara ante tres denuncias coincidentes? A finales de febrero de 2003 contaba con el informe de la UCO -denuncia de Zouhier y diligencias consiguientes-, con el relato del abogado de Nayo y con las actuaciones de la operación Serpiente. Se limitó a convocar una estéril reunión con los jefes de Oviedo y Gijón y a lavarse las manos tras la creación del Grupo de Coordinación con la UCO.

15. ¿Cómo funcionó ese Grupo de Coordinación? Laguna sólo explicó que participaron tres de sus hombres -presuntamente Aldea, Montero y Jambrina- y dos agentes de la UCO -probablemente Víctor y Paco-, pero no dio detalles de dónde, cuándo y cómo se reunían. Hernando directamente engañó a la Comisión ocultando tan trascendental mecanismo de seguimiento de la trama. Es esencial saber si en su seno se cotejó la cinta de Lavandero que tenía Montero con las denuncias que Zouhier hacía a Víctor. Tanto una respuesta como la contraría darían pie a muy graves conclusiones.

16. ¿De qué hablaron Víctor y Zouhier los días anteriores al 11-M? El confidente encarcelado, tan explícito en sus cartas sobre casi todo lo demás, parece sufrir amnesia sobre esa docena de contactos con su controlador inmediatamente antes del atentado.Lo que es desde luego inverosímil es, como aseguró Hernando, que le pidieran a un moro madrileño información sobre un skin de Barcelona.

17. ¿Por qué la Guardia Civil no registró la casa de Morata de Tajuña el 6-M? ¿Cómo es posible que cuando cinco días antes de la masacre unos vecinos denunciaron movimientos extraños en la guarida de los islamistas, ningún mando o agente cotejara los datos registrales de la vivienda? Habría descubierto que era propiedad de uno de los encarcelados con Abu Dadah y tirando de ese hilo se habría enterado de que su anterior inquilino, Mustapha el Maymouny era uno de los detenidos por el atentado de Casablanca. Así de sencillo hubiera sido capturar a los terroristas con las manos en los explosivos.

18. ¿Por qué la Guardia Civil tardó luego 14 días más en entrar en la casa? Hasta el 25 de marzo no se produjo la entrada en la vivienda, ya vacía. Sin embargo en el cuartelillo de Morata de Tajuña se habían recibido entre el 11-M y esa fecha dos nuevas denuncias por el comportamiento ruidoso de sus habitantes. Simplemente si la cúpula de la Benemérita hubiera trasladado a ese puesto la información de que algunas de las llamadas de los móviles vinculados a la masacre se habían realizado desde esa demarcación, los agentes podrían haber capturado vivos a los que luego se convertirían en suicidas de Leganés.

19. ¿Por qué el general Varela ocultó a sus colegas la conexión con Zouhier? Sólo cuando el comisario De la Morena cuenta el 18 de marzo en la reunión de coordinación que tienen grabado a un fulano que dice conocer a otro que tiene armas y explosivos el máximo responsable de Información de la Guardia Civil pone las cartas sobre la mesa y admite que se trata de un confidente de la UCO y que su interlocutor es uno de sus agentes. Ni los celos profesionales ni los cotos cerrados explican tan inaceptable conducta en una situación límite.

20. ¿Por qué su amigo Mario transmitió a Zouhier el mensaje de que se fuera de España? Fue un consejo de confidente a confidente pero no surgió por generación espontánea. Muy seguro debía estar Zouhier tras el 11-M para no hacer caso a su amigo. Cuando ya detenido, Mario le llamó a la cárcel, esta vez para transmitirle graves amenazas, también entendió que hablaba de parte de la UCO. ¿Ahora dónde está Mario?

21. ¿Y dónde está Nayo? El paradero de José Ignacio Fernández Díaz es uno de los misterios más inquietantes de este caso. Era socio de Toro y Trashorras, pero no se benefició de sus pactos con la policía. Le dejaron atrás en la cárcel y empezó a contar lo que sabía. Unas versiones le sitúan en Suramérica, exiliado con ayuda policial, otras fuentes dicen que ha vuelto a Asturias y una tercera hipótesis lo sitúa ya criando malvas.

22. ¿Por qué se pincha el teléfono de Zouhier el 12-M? Las explicaciones policiales no son nada convincentes. Resulta muy difícil creer que precisamente ese día, precisamente en un juzgado de Alcalá de Henares lo que se estuviera persiguiendo fuera una trama de tráfico de drogas de poca monta.

23. ¿Por qué la retransmisión en directo del traslado de los explosivos no sirve de nada? Dentro de las mismas escuchas telefónicas realizadas por la Policía -concretamente por la UDYCO- el 28 de febrero quedan registradas las instrucciones de El Chino al islamista El Gnaoui para que acudiera con una «furgoneta» al encuentro de la caravana que trasladaba los explosivos desde Asturias. Habría bastado una simple coordinación con la Guardia Civil para que ambos cuerpos hubieran deducido que se trataba del traslado de la dinamita sobre cuya venta había alertado Zouhier.

24. ¿Por qué la Guardia Civil multa por triplicado a El Chino pero no registra su coche? Iba con documentación falsa y más de 100 kilos de explosivos en el maletero, pero a pesar de que le impusieron tres sanciones los agentes ni comprobaron su identidad ni le pidieron que abriera el capó del Golf. ¿Tenía otro sentido el control del vehículo en plena ruta?

25. ¿Por qué había ingresado Zouhier en la cárcel de Villabona? Las circunstancias del robo cometido por él y la banda en la que estaba infiltrado son lo suficientemente extrañas y rocambolescas como para pensar que la relación con la UCO era ya anterior a esos hechos y se trataba de situarle en un lugar en el que ya estaba Toro y en el que había tanto etarras como islamistas.

26. ¿De quién era el teléfono que Toro le pasó a Trashorras en el locutorio? Zouhier aseguró primero, nada menos que en una carta dirigida al Rey, que se trataba de un teléfono de contacto con ETA. En el reciente careo con Toro admitió, sin embargo, que era una mera deducción porque le veía a menudo con dos etarras en el patio. Lo que no se sostiene es la versión de Toro de que era el teléfono de la mujer del cocinero. ¿Para qué entonces el secreto de mostrar el número a través del cristal en vez de dictarlo en alta voz?

27. ¿Por qué le decía Víctor a Zouhier que en Asturias estaba «todo controlado»? El propio confidente ha apuntado la teoría de que la UCO decidió dejar actuar a Toro y Trashorras cuando descubrió que éste tenía relación constante con la Policía de Avilés. Si esto hubiera sido así se trataría de una patética traslación del viejo dicho de que entre bomberos no conviene pisarse la manguera.

28. ¿Es cierto que la UCO encargó a Zouhier que buscara comprador para la dinamita? Si el confidente concreta y detalla de forma verosímil este aspecto de su versión, estaríamos ante una pauta operativa ya practicada en el pasado por las Fuerzas de Seguridad.Se le da hilo a la cometa para cortar la cuerda y apuntarse el tanto de la eficacia cuando mejor convenga. ¿Se les fue esta vez de las manos tan singular forma de combatir el delito, fomentándolo?

29. ¿Por qué no se respaldó la investigación del capitán Marful? Fue el único mando de la Guardia Civil asturiana que tuvo conciencia de la gravedad de lo que estaba en marcha. Hasta el extremo de llegar a transmitírselo al fiscal en una cafetería. Sin embargo ni siquiera fue incluido en el Grupo de Coordinación. Sus preocupaciones eran para Laguna, Aldea y Bolinaga, simples «marfuladas».

30. ¿Por qué Paco le dice el 12-M a Zouhier: «¡La que habéis liado!»? Ya de por sí es significativo que el capitán de la UCO aparezca en escena al día siguiente del 11-M, pero ese comentario, incluido por el confidente en sus respuestas al cuestionario de Del Burgo, indicaría que los hombres de Hernando supieron desde el primer momento lo que había ocurrido.

31. ¿A que aludía Zouhier en sus insinuaciones del 17-M a Víctor? En esa importante conversación grabada por la policía -¿con o sin conocimiento de los dos interlocutores?- el confidente deja constancia de que él no supo del atentado y por lo tanto no pudo avisar antes del 11-M, pero a la vez sugiere que ya advirtió de dónde salía el humo. «¿No te acuerdas un día que hemos estado tu, yo pues era eso, ¿me entiendes?». ¿No tienen interés los comisionados en saber a qué se refería?

32. ¿Por qué la Guardia Civil arrebató a la Policía la investigación de los explosivos? Hasta muy entrado el mes de abril la indagación sobre la dinamita dependía de la Comisaría General de Información.Todo sugiere que la Benemérita la reclamó para controlar la información sobre lo sucedido entre Zouhier y la UCO.

33. ¿Por qué Víctor habla de cantidades diferentes de explosivos ante el juez y la Comisión? A Del Olmo sólo le dice que Zouhier denunció que los asturianos ofrecían unos pocos kilos de dinamita.Ante la Comisión no puede por menos que reconocer que eran 150.El alférez de la UCO ha achacado luego tal discrepancia al nerviosismo.¿Nerviosismo ante el riesgo de que salgan a la luz todos los aspectos de su conducta?

34. ¿Cuáles eran las actividades de El Chino en el País Vasco? En la misma conversación y tratando de los explosivos que Zouhier había visto en casa de El Chino comenta que éste «conseguía cosas de Bilbao, del País Vasco, lo consiguió desde arriba». Sabemos que allí disparó a un hombre -algo que ni siquiera se han dignado investigar la policía o el juez-, pero poco más de cuál era su actividad y cuáles sus contactos.

35. ¿Fue la Renault Kangoo verdaderamente robada? En su examen pericial se determinó que no había sido forzada. El dueño declaró que hacía tiempo que le habían robado las llaves. Pero lo natural habría sido denunciarlo entonces o al menos haber cambiado inmediatamente la cerradura. ¿Existía algún nexo previo entre este ciudadano o alguien de su familia y alguno de los islamistas?

36. ¿Por qué robó ETA en el callejón de Trashorras el coche que hizo estallar en Santander? ¿O tal vez no lo robó, sino que lo recogió? Este es uno de los interrogantes más cruciales dentro de este largo catálogo de misterios sin resolver. Nadie con un mínimo de autoestima intelectual puede aceptar que se trató de una simple casualidad. Sobre todo si la ponemos en el contexto de todas las demás casualidades.

37. ¿Es cierto que en el garaje de Trashorras se manipulaban los vehículos para ocultar droga o explosivos? Está acreditado que allí se cargaron los explosivos recién recogidos en Mina Conchita. Pero Zouhier aseguró también -en respuesta a Del Burgo- que entre las especialidades de la banda estaba el realizar «zulos en los coches». ¿Salió ya cargado de Avilés el coche bomba que estalló en Santander?

38. ¿Suministró también Trashorras la metralla incluida por los islamistas en las mochilas bomba? Así lo sugiere una declaración de El Gitanillo ante la Fiscalía de Menores en la que asegura haber oído como el minero les decía a El Chino y sus acompañantes en Mina Conchita: «No os olvidéis de coger las puntas y los tornillos».El pacto al que llegó su defensor con la Fiscalía impidió que éste y otros extremos fueran aclarados en su fugaz juicio.

39. ¿Por qué Toro sólo estuvo dos semanas en la cárcel cuando le cogieron in fraganti con un alijo de cocaína? Es uno de los episodios que de forma más flagrante ponen de relieve el trato de favor y la protección de la que venía gozando. Máxime cuando por ese mismo hecho acaba de ser condenado a seis años de cárcel.No es de extrañar que haya miembros de los cuerpos de seguridad en Asturias que crean que los servicios secretos estaban intentando infiltrarlo en ETA.

40. ¿Por qué cambia de repente la dinámica de envíos de dinamita a los islamistas? Desde comienzos de enero los correos de los asturianos trasladaban pequeñas cantidades de explosivos en bolsas de viaje, en autobuses de línea. Sin embargo en algún momento del mes de febrero, coincidiendo con la campaña electoral, los islamistas reclaman un envío masivo e inmediato.

41. ¿Quién y cuándo decide la fecha del 11-M como día de la masacre? Esta pregunta tiene una estrecha vinculación con la anterior.Ni la Comisión Parlamentaria, ni el juez, ni el Gobierno, ni los medios podremos darnos por satisfechos hasta que no seamos capaces de responderla.

42. ¿Por qué salen a la carretera el mismo día las dos caravanas de la muerte? La simultaneidad con la que se producen los acontecimientos en la tarde del 28 de febrero y madrugada del 29 no puede por menos que producir estremecimiento e inquietud. Mientras los islamistas están cargando su dinamita en Asturias dos bisoños etarras están cruzando la frontera con más de 500 kilos de Goma 2. Sólo hace falta añadir la similitud del método usado el 11-M -bombas en mochilas colocadas en trenes- con los planes desbaratados a ETA, para que la sospecha de sincronización sólo pueda ser desbaratada por una investigación muy minuciosa.

43. ¿Cuál era el destino de la caravana de la muerte etarra? Nadie ha sido capaz de aclararlo hasta ahora. Los transportistas eran incapaces de ejecutar un atentado y no hay rastro de que en Madrid hubiera un comando a la espera. En altos círculos de la seguridad del Estado se piensa que la Goma 2 era sólo mercancía.¿Para entregar a quién? En el mapa incautado había marcado un óvalo que incluía a Alcalá y Morata de Tajuña. También es posible que el objetivo del envío etarra fuera precisamente el de ser interceptado.

44. ¿Por qué tenía el lugarteniente de Lamari las direcciones de Parot e Iragi? El hallazgo tiene una gran importancia porque fue un registro inesperado y Beresmail trató de evitar que le sorprendieran con el papel que llevaba en el bolsillo. Luego los dos nombres figuraban además en su agenda. ¿Hasta dónde han llegado los vínculos entre este fanático acuciado por «unas ganas de matar yanquis que mecagüen la leche» -así lo acreditó su admirador y líder de Jarrai Juan Luis Camarero- y dos de los más sanguinarios presos etarras?

45. ¿Mantenía Lamari al corriente a Beresmail de sus planes para el 11-M? Sabemos que le enviaba giros de 150 euros, apañándoselas para no dejar rastro y hacerle llegar mensajes como «Aguanta, hermano». No sabemos si encontró también la manera de hacerle saber lo que tenía entre manos.

46. ¿Por qué los colaboradores de Lamari intimaban siempre con presos etarras? Ocurrió en la cárcel de A Lama, ocurrió en la cárcel de Topas, ocurrió en la cárcel de Puerto de Santa María.En todos los casos -como en el de Beresmail- los miembros del grupo liderado por el argelino y desarticulado en el 97 en Valencia se convertían en hermanos de miembros de la linea dura de ETA.¿Cuándo celebraron juntos el 11-M celebraban un éxito común?

47. ¿Por qué los jueces que excarcelaron anticipadamente a Lamari no recuerdan cuáles fueron sus motivos? Tras el ataque de amnesia que los tres miembros del tribunal parecen haber sentido cuando la inspección del Consejo General del Poder Judicial les preguntó al respecto, tal vez una citación -o al menos solicitud escrita de explicaciones- por parte de la Comisión del 11-M contribuyera a refrescarles la memoria.

48. ¿Cuál era la operación Sable-Samurai que un islamista anunciaba a Urrusolo? En la carta remitida al día siguiente del 11-S por Targu Ismail a su ex compañero de cárcel en Francia, le advertía: «Vamos a hacer esa operación». E ironizaba a continuación: «Esperemos que una hipotética colaboración grupos islámicos-ETA no incluya el préstamo de un terrorista suicida». ¿No se clavó acaso Aznar su propio sable, en un acto casi ritual, cuando difundió la autoría de ETA?

49. ¿Qué quería decir el 11-M Urrusolo cuando escribió: «me he temido lo peor»? Es inevitable poner en relación la carta anterior con la que el histórico etarra envía a su compañera Carmen Guisasola el propio día de la masacre y en la que le dice que «últimamente los derrapes podrían tener consecuencias que nos temíamos». ¿Llama él «derrapes» a las propuestas del sector de ETA partidario de radicalizar la lucha armada?

50. ¿Por qué llevaba uno de los etarras de la caravana de la muerte una foto de Mieres? El conductor de la lanzadera Izkur Badillo llevaba un álbum en la guantera y en él aparecía una imagen de la histórica locomotora que unía Asturias con el País Vasco. No podría haber un símbolo más expresivo de colaboración entre la trama asturiana y ETA. Tal vez por eso la policía exhibió esa imagen en un bloque de viviendas de Mieres en el que sospechaba que había vivido un comando etarra.

51. ¿Por qué Joseba Permach publicó el 11-M un artículo premonitorio en Gara? El dirigente de la ilegalizada Batasuna preconizaba la conveniencia de dar al «Bigotes» -es decir a Aznar- un escarmiento de despedida. ¿Tenía dotes adivinatorias o información privilegiada?

52. ¿Por qué Arnaldo Otegi dio públicamente en la diana esa misma mañana? Cuando todos -incluido Ibarretxe- acusaban a ETA el portavoz abertzale señaló al terrorismo «árabe» y vinculó la masacre con las «tropas ocupantes» españolas en Irak. ¿Tenía dotes adivinatorias o información privilegiada?

53. ¿Por qué se filtraron unas conversaciones entre presos etarras que sabían que les estaban grabando? La entrega a la Cadena Ser de esas transcripciones procedentes de la cárcel de Villabona, en las que se descalifica a EL MUNDO y al PP, tuvo una intencionalidad clara: desacreditar cualquier revelación que conecte a etarras e islamistas. Pero la maniobra fue muy burda pues todos los funcionarios coinciden en que los etarras saben que tienen micrófonos y dicen lo que quieren que se escuche. En todo caso Interior aún debe una explicación.

54. ¿Tenían los detenidos en Irún relaciones con el mundo radical vasco? La policía considera que Adman Waki y -en menor medida- Ibrahim Kassem mantuvieron lazos con tres de los suicidas de Leganés y contribuían desde el País Vasco a financiar a presos islamistas. Parece obvio preguntarse si los capturados esta misma semana estaban en contacto con quienes en su mismo ámbito vital realizan actividades equivalentes en beneficio de los etarras.

55. ¿A quién fueron dirigidas las dos últimas llamadas a tarjetas prepago de Marruecos desde Leganés? Los investigadores han averiguado casi todo lo averiguable en relación a las llamadas enviadas a teléfonos situados en España y el CNI captó con una tecnología especial las despedidas de los suicidas a sus familias. Quedan sin embargo en el misterio esas dos breves conversaciones en las que pudo estar la clave del trágico final del comando. Al cabo de ocho meses Marruecos no ha dado respuesta alguna.

56. ¿Por qué, si los terroristas islámicos pensaban autoinmolarse, no lo hicieron el 11-M en los trenes? Habría sido un método mucho más seguro de causar el mayor daño posible, haciendo coincidir por ejemplo la explosión en el tren que circulaba hacia Atocha con el paso por el túnel de Nuevos Ministerios, con El Corte Inglés encima. ¿O es que la activación de bombas con móviles pretendía causar no sólo un efecto material sino proyectar también una sensación falsa sobre la autoría?

57. ¿Por qué en el momento del suicidio no intentaron morir matando? El fallecimiento del geo hay que atribuirlo más a un desgraciado efecto colateral de la explosión que a un propósito de los islamistas de causar nuevas víctimas. Si lo hubieran pretendido se habrían abalanzado sobre el vecindario o sobre los agentes, o al menos habrían esperado a que estos penetraran en la vivienda. Extraños kamikazes estos cuyo único objetivo era su propia autodestrucción.¿Para que la verdad muriera con ellos?

58. ¿Por qué no volvieron a emplear bombas con móviles en su intento de volar el AVE? El propio 2 de abril un operario descubre junto a la vía del AVE un paquete con 12 kilos de explosivos colocado por los islamistas. Del mismo sale un cable de nada menos que 136 metros. Cuando acababan de demostrar su manejo de la tecnología el 11-M, ¿qué les hizo volver a un método tan aparatoso y poco seguro? ¿Tal vez el que ya no estaba con ellos la persona capaz de «montar bombas con móviles»?

59. ¿De dónde sacó la Guardia Civil que Trashorras instruyó a los islamistas en el manejo de los explosivos? Fue una de las aportaciones más sorprendentes a uno de los últimos informes remitidos a Del Olmo. Sobre todo porque aún no había aparecido la cinta de Cancienes en la que queda en evidencia que los asturianos no sólo pretendían ofrecer la dinamita, sino una especie de «atentado llave en mano». En todo caso no pudo ser Trashorras en persona quien aportara ese know how porque sólo conocía lo más rudimentario.

60. ¿Pudo la policía haber detenido a alguno de los suicidas de Leganés o de los que salieron huyendo? Se ha criticado la precipitación con la que se llevó a cabo el asalto, incumpliendo varios de los procedimientos habituales de los GEO. Además se ha conocido ahora que agentes del CNI ya estaban previamente en el barrio, siguiendo al chofer de Lamari, un tal Mohamed Alfalah.

61. ¿Por qué Zougam aguardó en su locutorio a que lo detuvieran el 13-M? Todos los medios de comunicación habían difundido a lo largo del día 12 que se había podido desactivar una mochila bomba y que se estaba investigando la tarjeta del móvil. El archifichado Zougam sabía mejor que nadie que esa pista conducía necesariamente a él y en lugar de salir huyendo permaneció en su sitio. Cuando el lunes le condujeron a la Audiencia lo primero que preguntó fue el resultado de las elecciones.

62. ¿Por qué la reivindicación del 11-M fue primero tan confusa y luego tan clara? Tanto la aparición de la cinta coránica en la furgoneta como la llamada al diario árabe de Londres Al Quds fueron desdeñadas por la policía como pistas islámicas entre otras razones porque Al Qaeda y sus grupos satélites nunca reivindican los atentados hasta semanas después de cometidos. Ahora parece acreditado que fueron dos iniciativas conscientes de los autores del 11-M, pero no se sabe si pretendían alentar la confusión hasta el último momento. En todo caso el vídeo del 13-M al filo del inicio de la jornada electoral tuvo un efecto político fulminante y probablemente deliberado.

63. ¿Qué sensación tuvo Piqué al escuchar la advertencia de Mohamed VI? En junio de 2000 el rey de Marruecos subrayó ante el ministro de Exteriores que España no tenía de momento problemas de terrorismo islámico, pero que no debía descartarlo en el futuro. El contexto de la conversación fue todo menos amistoso. Parece lógico que la Comisión pregunte a Piqué por el sentido que dio entonces y puede dar ahora a esas palabras.

64. ¿De dónde sacó el general Laanigri el papel que mostró a Díaz de Mera? El responsable de los servicios marroquíes lo exhibió ante el aún director general de la Policía como el prestidigitador que saca un conejo de la chistera. «Estación de Alcalá. 7 de la mañana». Evidentemente estaba relacionado con el 11-M. Lo más que llegó a explicar es que se le había incautado a un joven detenido en Marruecos. De esa pista nunca más se supo.

65. ¿Por qué Marruecos puso en libertad a Mohamed Haddad? La policía española pidió su detención, después de que testigos presenciales le hubieran reconocido colocando una de las mochilas en uno de los trenes y un vecino le hubiera visto salir precipitadamente con una maleta de su casa de Getafe. Tan rápidamente como fue capturado se le dejó en libertad. Marruecos dice que se trata de «libertad vigilada», pero España no ha tenido la menor noticia ni de su interrogatorio ni de sus andanzas.

66. ¿Por qué Marruecos no informó de la detención del primo de El Chino? Estaba ya el juez Del Olmo ordenando su busca y captura y la difusión de carteles con su rostro cuando tuvo que enterarse por la Asociación de Derechos Humanos de Marruecos de que Hicham Amidan había sido detenido en secreto en su país. Se sospecha que colaboró a la financiación de los atentados y puede saber mucho sobre lo ocurrido, pero tampoco da la impresión de que vayamos a conocer nunca su versión.

67. ¿Cuáles son las conexiones del 11-M con el atentado de Casablanca? De un lado está la interpretación política: mientras el ministro del Interior de Marruecos negó todo vínculo en la entrevista-alfombra que le hizo un periódico español, el comisario europeo Vitorino dio por hecha tal conexión. Los datos policiales parecen darle la razón: Lamari vivió en Valencia con uno de los implicados en el ataque a la Casa de España y El Tunecino se casó con la hija de otro de ellos.

68. ¿Cuáles son las conexiones del 11-M con el 11-S? Todos los caminos parecen conducir a Abu Dadah, detenido por Garzón como responsable de la célula española de apoyo al atentado contra las Torres Gemelas, pero queda por aclarar si los contactos que mantenía desde la cárcel con Zougam y otros de los «moritos de Lavapiés» sirvieron para planificar la masacre de Madrid.

69. ¿Intervino Al Suri en la planificación u organización del 11-M? El sirio casado con una española Mustafá Setmarian Nasar, más conocido como Al Suri, es el personaje de más nivel dentro de la galaxia Al Qaeda que ha sido relacionado con la masacre.Puesto que los crecientes indicios en este sentido son posteriores a las comparecencias de los altos mandos policiales alguno de ellos debería actualizar la información disponible ante la Comisión.

70. ¿Cuál fue el verdadero papel de El Egipcio? Inicialmente se le consideró como el cerebro del 11-M, dando por buenas sus jactanciosas explicaciones -«fue mi proyecto»- ante un discípulo al que pretendía captar e impresionar. Coincidiendo con su entrega a España se ha rebobinado su relato y resulta que ni siquiera sabía cuántos murieron en Leganés o cuántos habían sido detenidos.Lo que está fuera de duda es que estaba al tanto del atentado y de alguna manera participó en su génesis.

71. ¿Por qué se detuvo precipitadamente a El Egipcio en Italia? Tanto si fue una decisión de las autoridades italianas como si fue inducida desde España, el error no puede ser más patente.Tenía el teléfono pinchado, no mostraba ninguna intención de marcharse y era mucho más locuaz de lo habitual. Habría bastado un poco de paciencia para que la pregunta anterior, y tal vez alguna más, hubieran encontrado respuesta.

72. ¿Por qué a Garzón no le sirvió de nada intervenirle el teléfono? La revelación de que el imam de Villaverde apodado Cartagena facilitó a la policía los números de los móviles de El Egipcio y El Tunecino y de que los agentes se los entregaron al juez Garzón, no ha tenido su lógica secuela. En el entorno del juez estrella se asegura que las conversaciones captadas no llegaron a traducirse del árabe por falta de medios, pero lo pertinente sería que el propio Garzón volviera a la Comisión para aclarar lo ocurrido.

73. ¿Para quién trabajaba de verdad el confidente Cartagena? La policía da por hecho que era un agente doble: es decir que, aunque él lo negara, seguía trabajando para los servicios marroquíes y así cobraba de las dos partes. Hay que preguntarse si el nivel de información que facilitaba a unos y otros era el mismo y si Marruecos supo sacar mejor partido que España de sus confidencias.

74. ¿Cuáles han sido los vínculos del grupo de Achraf con ETA? En las diligencias policiales que recogen las confidencias de Cartagena respecto al grupo que pretendía volar la Audiencia Nacional consta que su líder, Achraf, le confesó haber establecido relación en la cárcel con Rego Vidal, el etarra que intentó matar al Rey en Mallorca con un rifle de mira telescópica. También consta que los islamistas esperaban conseguir los explosivos a través de ETA. Ambos extremos desaparecieron como por arte de magia del auto del juez Garzón.

75. ¿Qué significado tiene que en el sumario de Garzón aparezca un diagrama de cómo fabricar «bombas con móviles»? Fue hallado en enero de 2002 en el domicilio de Najib Chaib, vinculado a los hermanos Chedadi, uno de los cuales fue detenido y luego puesto en libertad en la investigación del 11-M. Al margen de algunos detalles, el esquema anticipa la tecnología empleada dos años después. ¿Tuvo este grupo algún contacto con los asturianos que por esas fechas andaban en lo mismo?

76. ¿Advirtieron los servicios israelíes de la inminencia de un atentado islamista en España? Ni en la comparecencia de Dezcallar ni en las de los máximos responsables del Gobierno del PP se ha ni siquiera mencionado al Mossad. Es evidente que si hay un servicio que pueda estar siguiendo los pasos del terrorismo árabe en Europa es el israelí. En la primera entrega de Los agujeros negros nuestro periódico se hacía eco de la frustración de los agentes judíos por el hecho de que sus muy concretos avisos hubieran sido desoídos.

77. ¿Quién profanó la tumba del geo y quemó su cadáver? Más de medio año después de los hechos las que en medios policiales se anunciaban como «detenciones inminentes» siguen sin producirse.Más bien parece que éste lleva camino de convertirse en un enigma sin resolver y eso alienta interpretaciones enrevesadas y probablemente sin fundamento.

78. ¿Por qué sacó la Guardia Civil de su casa a una funcionaria a las tres de la mañana del 5-M? Su coche tenía la matrícula que había sido doblada en Asturias por la banda de Trashorras y utilizada en el Toyota que transportó la dinamita. El Gitanillo tuvo un accidente cuando fue a Madrid a recogerlo y a alguien se le encendieron las alarmas. La funcionaria fue interrogada sobre un tal «Suárez» y sobre un nombre árabe, probablemente el de El Chino. Todo sugiere que un sector de la Guardia Civil intentó recuperar in extremis el hilo de la cometa que se le había escapado a otro sector.

79. ¿Estuvo Toro en Madrid el 11-M? Está acreditado que llega el día 10 con su amigo Richard y vuelve a estar el día 13 cuando asiste a la celebración de la marisquería La Sirena Verde, pero él asegura que entre medias regresó a Asturias y fue cuando Trashorras le transmitió su sospecha de que la masacre se había cometido con su dinamita. Una versión demasiado ingenua para resultar verosímil.

80. ¿Fue Lofti Svai quien proporcionó a El Chino las armas exhibidas en los dos vídeos del 11-M? Era su socio en la red de narcotráfico que desembocaba en Marbella y por eso su nombre y su voz aparecen en las grabaciones policiales previas a la masacre. Zouhier asegura que de él vinieron tanto la pistola del incidente sangriento en Bilbao como las armas del 11-M.

81. ¿Fue el guardia civil Pedro García Domingo quien proporcionó a Lofti Svai las armas exhibidas en los dos vídeos del 11-M? Así lo asegura Zouhier quien aporta todo tipo de detalles sobre el alto nivel de vida de este agente dado de baja del servicio por depresión. No es, desde luego, habitual ver a un simple número de la Benemérita al volante de un Porsche.

82. ¿Qué sentido tuvo la celebración de La Sirena Verde? Reunirse a festejar ostentosamente un cumpleaños 48 horas después del 11-M denota ya de por sí una gran falta de sensibilidad. Si entre los reunidos había cuatro personas que han sido vinculadas de una manera u otra con la trama -Zouhier, Lofti, García Domingo y Toro-, la cita adquiere un tinte todavía más macabro. En todo caso pone de relieve la estrecha asociación entre estos personajes.

83. ¿Por qué tenía Carmen Toro un teléfono con un apellido del jefe de los Tedax? Si el juez Del Olmo dio por buena la explicación de que un policía de a pie utilizaba como alias el apellido más característico de su jefe -Manzano-, merece ir al limbo de los crédulos. Más bien parece que Policía y Guardia Civil competían por conseguir información o por borrar huellas de su relación con la trama asturiana.

84. ¿Por qué está Carmen Toro en libertad si, según la Guardia Civil, fue pieza «imprescindible» en el 11-M? Podría pensarse que la Benemérita trataba de devolver con este calificativo alguna de las zancadillas que atribuye a la Policía, pero el informe argumenta muy bien que del móvil de Carmen surgieron llamadas clave a los islamistas y que no era Trashorras quien lo utilizaba pues constantemente su teléfono y el de ella entraban en conexión y nadie habla por el móvil consigo mismo. No se entiende, pues, la falta de medidas cautelares por parte del juez.

85. ¿Intentaron Trashorras y Carmen Toro organizar el asesinato de Lavandero? La escena que describe Zouhier parece extraída de las mejores páginas de Macbeth, pero sólo una investigación a fondo demostrará si dieron algún paso más allá de la mera conjetura homicida. La cinta de Cancienes demuestra en todo caso que ellos tenían motivos para pensar que era Lavandero quien había delatado a Toro.

86. ¿Ha mediado algún tipo de coacción o negligencia en la muerte de la mujer de Lavandero? En Asturias se habla de que ella no pudo soportar las presiones y se relaciona el hecho con las prisas de Campillo por recibir el alta médica y recuperar el arma reglamentaria.Es evidente que la Guardia Civil no debió revelar la identidad del confidente en su desafortunadísima nota pública. Y queda además la duda de si la policía actuó con la suficiente diligencia cuando recibió el aviso de que ella estaba en la playa con intención de suicidarse.

87. ¿Cuál era el verdadero propósito de Bolinaga al retener la cinta en la caja fuerte? Sus contradictorias explicaciones de que no le dio ninguna importancia pero pretendía preservarla frente a cualquier eventualidad, denotan que hubo un propósito deliberado de ocultación que no debería quedar saldado con un mero cambio de destino.

88. ¿Hasta dónde llegan las implicaciones de policías y guardias civiles en las tramas delictivas de Asturias? Todo indica que este es el verdadero trasfondo de las negligencias encadenadas que posibilitaron el 11-M y que hay mandos de ambos cuerpos vinculados a los negocios de los clubes de alterne, la prostitución, la droga y el tráfico de automóviles robados. ¿Se atreverá el Ministerio del Interior a limpiar al fin esos establos?

89. ¿Qué mandos policiales asistieron o aprobaron la cena homenaje a Manolón? Por si los ciudadanos no estuvieran ya suficientemente escandalizados por la incompetencia y estulticia de este policía que despachaba constantemente con Trashorras y vio poco menos que circular ante sus narices la dinamita del 11-M, encima el escarnio de la comida de desagravio por los gemidos arrancados por el tenaz interrogatorio de Del Burgo. ¿Para cuándo las medidas disciplinarias?

90. ¿Recibió Campillo presiones del coronel Búrdalo para que cambiara su versión ante el juez? La divulgación de esa denuncia formulada por personas de su entorno el mismo día en que acudía a la Audiencia Nacional dio sin duda ánimos al agente para sobreponerse al shock de un duro interrogatorio en el que su jefe comenzó leyéndole sus derechos. La Comisión ya ha escuchado al nuevo jefe de la Comandancia, ahora debe oír a Campillo.

91. ¿Para qué quería la Guardia Civil una carta de presentación de Zouhier dirigida a Toro? El episodio no puede ser más chusco.El capitán Paco acompaña a otros dos agentes para convencer al confidente de la UCO preso que interceda por ellos ante el confidente de la Policía entonces en libertad. Hay quien asegura que entre lo que escribió Zouhier y lo que finalmente recibió Toro hubo notables diferencias artesanalmente gestionadas.

92. ¿Fue detenido extrajudicialmente Toro por agentes de la Unidad Central Especial de la Guardia Civil? El episodio se sitúa entre las dos primeras veces que Del Olmo ordena formalmente detenerle.Agentes de la policía judicial de la Benemérita aprovechan una falsedad documental en su vehículo para retenerle durante unas horas sin conocimiento del juez. Significativamente todo termina en una cena de hermandad.

93. ¿Por qué Toro asegura a Fernando Múgica que no es «un delincuente»? Parece lógico que el asturiano imperturbable dijera en los pasillos de la Audiencia Provincial de Oviedo: «No soy el monstruo que habéis pintado», para desmarcarse así del 11-M. Pero negar su condición de delincuente cuando se tiene a las espaldas la operación Pipol o la propia detención in fraganti con cocaína sólo puede tener sentido si incluye un mensaje subliminal sobre sus vínculos con los cuerpos de seguridad.

94. ¿Ha recibido Zouhier malos tratos en la cárcel? La denuncia presentada ante la Asociación de Derechos Humanos incluye detalles tan concretos como el permanecer durante horas atado a la cama o el ser privado del sueño o de las horas de patio. Su compañero de celda corroboró por escrito estos datos y, al parecer, ha sido sancionado y trasladado.

95. ¿Cuándo fue aparcado en Alcalá el segundo coche del 11-M? No es sino tras la denuncia de una vecina en mayo -el propio día de las elecciones europeas- cuando la policía retira el Skoda Fabia con rastros de ADN que permitirán terminar corroborando la participación de Lamari en la masacre. Parte del rastro de los terroristas ha sido ya para entonces eliminado en el túnel de lavado de la empresa de alquiler a la que la policía ha devuelto torpemente el coche sin tan siquiera abrir el maletero. Fue una de las contadas veces en las que el ministro del Interior rompió su silencio sobre el 11-M antes de comparecer ante la Comisión.Pero ni cuando lo hizo ni con posterioridad ha aclarado si el Skoda estaba ya en Alcalá el 11-M o fue colocado días después.

96. ¿Qué sabía Vera el 11-M y cómo lo sabía? Rubalcaba reconoce haber hablado varias veces en esas horas con el que fuera hombre fuerte de Interior durante una década de desmanes. También Ibarra transmitió a Ferraz un claro mensaje: «Vera sabe cosas». Lo importante no es hacer de esta circunstancia un elemento de ataque contra el PSOE sino averiguar cuál era la naturaleza de esa información privilegiada y sobre todo si procedía de su estrecha relación anterior con el coronel Hernando.

97. ¿Por qué se reúnen Barrionuevo, Corcuera y Vera el propio 11-M con Galindo? En principio la tarde de un macroatentado no parece el momento más lógico para que los tres ex altos cargos de Interior ejerciten la obra de misericordia de visitar al cautivo.Máxime si, como en el caso de Vera, andaban ya ocupados en otras gestiones. Lo único que explicaría el viaje a Ocaña sería la necesidad de trasladar, recibir o completar alguna información.

98. ¿Qué sabía la juez Lebert el 12-M y cómo lo sabía? Blanco admite haber recibido aquella noche una llamada de Margarita Robles mientras cenaba con Rubalcaba. Lo que la magistrada le comunicó de parte de su colega francesa dio pie luego a algún incalificable gesto de satisfacción por parte de otro socialista presente de menor rango. Era el convencimiento de que los autores eran islamistas. Lebert decía haber recibido esa noticia de los propios servicios españoles. ¿Por qué no se la transmitieron entonces al Gobierno? ¿O era una atribución falsa para tapar otro circuito de información más sofisticado?

99. ¿Por qué Alonso sostuvo ante la Comisión que El Tunecino fue el «autor intelectual» del 11-M? Desde que hiciera esa manifestación en julio tal teoría ha quedado superada tanto por las confesiones de El Egipcio, como por las imputaciones a Al Suri, como, sobre todo, por la identificación de Lamari como uno de los los suicidas.Como mínimo Alonso tendría que haber rectificado ya o al menos matizado su temeraria y bien poco fundamentada hipótesis. A menos que se abone ahora a la confusa observación de Conde Pumpido en el sentido de que no hubo «autor intelectual» o al inaudito pronóstico de su subordinado Antonio Camacho en el sentido de que nunca se sabrá toda la verdad del 11-M.

100. ¿Por qué, teniendo en cuenta todo lo antedicho, Zapatero dijo el pasado 30 de septiembre, que «los hechos del 11-M están muy claros»? ¡Que Santa Lucía le conserve la vista! A cualquiera que hubiera seguido las revelaciones periodísticas y los propios avatares judiciales del caso, esta afirmación del presidente debió llenarle de estupor. Es inevitable que quien haya tenido la paciencia de llegar hasta el final de este catálogo no exhaustivo de preguntas pendientes de respuesta eleve ese estupor a la categoría de estupefacción. Sin embargo Zapatero completó su diagnóstico con una frase aún más rotunda: «Yo no tengo dudas, ninguna».Beatus ille. Veremos si mañana es capaz de contagiarnos tal estado de bienaventuranza.
Los agujeros negros del 11-M. Por Fernando Múgica. El Mundo.
Han pasado ya 39 días desde los trágicos acontecimientos del 11-M. Un tiempo prudencial como para que, dejando a un lado los inevitables impulsos emocionales que provocaron los atentados, reflexionemos sobre los datos revelados hasta ahora por los investigadores y, ante todo, sobre nuevos elementos que ponen en duda muchas de sus conclusiones.

EL MUNDO ha conversado, durante este tiempo, con fuentes de los distintos cuerpos de seguridad del Estado, testigos cercanos a los detenidos y analistas de varias embajadas para elaborar un laborioso puzle que abre horizontes inquietantes.

En los días previos a las elecciones se preparaban, en secreto, golpes de mano espectaculares contra la cúpula de ETA. Durante el 11-M, y en los días posteriores, se manipularon informaciones, se desviaron pistas, se ocultaron datos vitales para el esclarecimiento de los hechos. Son los agujeros negros de unas jornadas que cambiaron, de una forma drástica e imprevisible, el rumbo político del país. Las flagrantes incongruencias de lo que hasta ahora se ha conocido deben dejar paso a la exigencia ineludible de que se llegue hasta el fondo de la verdad de todo lo que sucedió.

El 10 de marzo, miércoles, el Gobierno de José María Aznar está muy tranquilo. Sabe por todas las encuestas que cuatro días después va a ganar las elecciones. El propio Felipe González lo declara en un círculo de íntimos esa misma tarde: "No tendrán la mayoría absoluta, pero van a ganar las elecciones".

Al presidente le tienen preparado un regalo de fin de curso. Sus colaboradores más próximos saben que para él, la lucha contra ETA ha sido uno de los ejes centrales de su actuación. Por eso, las Fuerzas de Seguridad le van a dar una gran satisfacción que a la vez servirá como una última catapulta electoral para arrasar en los comicios: la captura, de golpe, de toda la cúpula de la banda y de prácticamente todos sus comandos operativos conocidos.Aznar podrá así, dentro de su último mandato y por un margen de un par de días, cumplir con una de sus promesas más solemnes: acabar con el grueso de la organización terrorista.

Se ha elegido cuidadosamente la fecha del gran golpe: la noche del viernes 12 de marzo, justo en el momento en que el país abandona la campaña electoral para sumergirse en la jornada de reflexión. Los agentes de campo están cada uno en su puesto vigilando a los terroristas. El secreto de la operación es absoluto. Las Fuerzas de Seguridad han trasladado al Gobierno, en las últimas semanas, su preocupación al considerar que ETA puede intentar un atentado salvaje que irrumpa de forma determinante en la campaña electoral. En este sentido, se han analizado hasta la saciedad los intentos de la banda por volar trenes en la estación madrileña de Chamartín coincidiendo con la tarde de la Nochebuena última.

Hay detalles de Inteligencia que indican que es muy posible la utilización de mochilas. Los dos jóvenes capturados en una carretera comarcal de Cuenca con una furgoneta en la que transportaban 500 kilogramos de explosivos, Irkus Badillo y Gorka Vidal, han declarado que ETA les había ordenado la colocación en la estación de esquí de Baqueira Beret, en las últimas Navidades, de 12 bolsas y mochilas con explosivos para que explotaran de una forma coordinada. Tras observar el terreno desistieron de la acción.

Todos han dado por supuesto que la Guardia Civil está detrás de la captura en una operación de seguimiento de la furgoneta desde Francia, pero no es cierto. Aunque parezca imposible, ha sido una detención casual. Eso quiere decir que no tienen a los nuevos comandos jóvenes tan controlados como creían. ¿Para qué pueden querer 500 kilos de explosivos en Madrid el 28 de febrero si no es para destrozar las elecciones?

Teléfonos móviles

También les preocupan los teléfonos móviles. En la estación de San Sebastián, los servicios especiales de la Guardia Civil habían encontrado semanas antes lo que calificaron como una bomba cebo. No se trataba de una trampa destinada a destrozar a quienes intentaran desactivarla. Por el contrario, era un artefacto inofensivo pero que tenía como iniciador un teléfono con dos cables, uno rojo y otro azul.

ETA ha intentado desde hace tiempo utilizar teléfonos para cometer sus atentados. Así lo hicieron en el cementerio de Zarautz, el 9 de enero de 2001, cuando se encontraban reunidas muchas personalidades junto a la tumba del concejal del PP José Ignacio Iruretagoyena, asesinado tres años antes. Los últimos informes de Inteligencia en poder del CNI explicaban con detalle las pruebas de ETA para utilizar teléfonos móviles como iniciadores de bombas.

Informes anteriores detallaban que los terroristas no habían conseguido subsanar técnicamente un desfase entre el momento de la decisión de activar el explosivo y la explosión, un corto intervalo de tiempo que a veces era de unos simples segundos. Pero el último informe era categórico: al fin habían logrado la simultaneidad. Los teléfonos móviles ya eran operativos para ETA. Presumiblemente, en el próximo gran atentado sería el sistema utilizado por los asesinos.

En la mañana del 11 de marzo se produce un enorme desconcierto. Es importante la coordinación entre las Fuerzas de Seguridad y el Gobierno en funciones. Llegan las primeras noticias del atentado y con ellas los datos de que, al parecer, se han empleado teléfonos móviles para hacer estallar al menos 10 o 12 mochilas y bolsas en los trenes próximos a la estación de Atocha. Por los datos aportados anteriormente, todos piensan en ETA. Se envía inmediatamente al norte la orden de que los agentes operativos den noticia de los objetivos que están siendo estrechamente vigilados para la macro operación preparada para el viernes por la noche. Los informes van llegando y el desconcierto aumenta. Todos los etarras están en su sitio. Ninguno de los vigilados ha podido ser el autor de la masacre. Muchos recuerdan la furgoneta detenida en Cuenca y al comando que surge de la nada.

En ese momento de máximo desconcierto, sucede algo que provoca que el Gobierno cometa el mayor error de su mandato. Comienza la trampa. Un miembro de los Cuerpos de Seguridad envía por teléfono y desde el mismo lugar de los hechos la primera valoración del explosivo. Siempre de viva voz y sin que nadie ponga todavía nada por escrito se nombra la palabra mágica: Titadine. Es el fabricante de una modalidad de dinamita que utiliza habitualmente ETA.

La palabra se extiende entre los que tienen algo que ver con el caso y los primeros informes que llegan a la Policía Nacional, la Guardia Civil, el CNI, el Gobierno de la nación y el Gobierno vasco. El error al transmitir el informe sólo puede ser intencionado. Ningún experto policial, y menos los especialistas en desactivación de explosivos, podrían confundir Titadine con Goma 2. Los olores que provocan ambas sustancias son tan diferentes como un plátano y una pera. Pero en los primeros momentos de confusión, téngase en cuenta que a esa hora de la mañana ni siquiera se sabe aún el número de víctimas, produce un efecto multiplicador demoledor. Esos primeros indicios son los que le hacen pronunciar a Ibarretxe aquel discurso tan precipitado en el que, con una cara de enorme preocupación, arremete contra ETA después de considerar como un hecho cierto que han sido ellos los autores. El Gobierno también cae en el mismo error.

Aquí juega un papel determinante Arnaldo Otegi, parlamentario de Sozialista Abertzaleak, que insinúa a una radio local del País Vasco, Herri Irratia, que lo primero que le ha venido a la cabeza es que "el Estado español mantiene fuerzas de ocupación en Irak". La pista radical islamista se pone así en marchapoco después de las 10 de la mañana. Pero Otegi sólo trata de ganar tiempo.

Otegi miente

A las 13.00 horas volverá a reafirmar esta idea para salir al paso de las primeras declaraciones del ministro del Interior, Ángel Acebes, que defiende con rotundidad la autoría de ETA.Otegi no contempla "ni como mera hipótesis" que ETA pueda ser la autora de los atentados de Madrid. Pero está mintiendo y el presidente del Gobierno a esas horas ya lo sabe.

Las Fuerzas de Seguridad tienen constancia de una conversación que el propio Otegi ha mantenido con alguien de su entorno antes del mediodía -dos horas más tarde de sus primeras declaraciones exculpatorias para ETA- y en la que muestra su desconcierto, su miedo, su total estupor: "Si sale alguien por ahí (se refiere a alguien de los suyos) reivindicando esto, estamos perdidos definitivamente. Yo tengo que saberlo cuanto antes porque si es así no puedo volver a mi pueblo. Tengo que marcharme cuanto antes. Necesito saberlo".

Lo que el Gobierno no conoce es que ya en esos momentos se han puesto a trabajar duramente un grupo de mandos policiales y algunos agentes del CNI, de la cuerda más dura y leal al partido socialista, para informar a sus dirigentes de todos los detalles que puedan conducir la situación en beneficio propio. Son los mismos que consiguen que cambie de manos la investigación y que la controlarán desde ese momento.

Se forma un equipo hermético que deja de lado a la Guardia Civil y que ralentiza las informaciones que se pasan al CNI. Llaman, sin embargo, cada pocos minutos a una célula del PSOE que obtiene así información privilegiada, lo que les permite montar una estrategia eficaz contra el Gobierno. Saben que éste sigue empeñado en la tesis de ETA y permanecen callados para que Aznar, Rajoy y Acebes se metan ellos solos en la trampa.

A la vez, comienzan a darse a conocer, a cuentagotas, detalles que marcan un camino a la opinión pública. En la misma mañana del 11-M aparece una misteriosa furgoneta blanca. Un portero ha visto a tres sospechosos, con la cara y la cabeza cubiertas, junto a una furgoneta blanca marca Renault, modelo Kangoo. Uno de ellos llevaba una bolsa y se ha dirigido hacia el tren, en torno a las siete de la mañana, en la estación de Alcalá de Henares. Se dice en un primer momento que la furgoneta no tiene huellas, más tarde aparecerá, en el transcurso de los siguientes días de la investigación, una huella de un joven marroquí a quien pronto se acusará de ser uno de los autores materiales de los atentados, Jamal Zougam. Este podría ser el hombre que vio el portero con una bolsa entrar en la estación de Alcalá de Henares.En su entusiasmo, el testigo relata a la policía que era un hombre alto, como de 1,90 metros, muy fuerte. Zougam apenas sobrepasa el 1,60 de estatura.

El PSOE informado

Miembros del PSOE, avisados por su gente en la policía, saben desde la mañana de la existencia de la furgoneta, antes incluso que el propio CNI. La Inteligencia española no conoce, a la hora de redactar uno de los informes que el Gobierno en funciones desclasificaría días más tarde, ni siquiera la existencia de esa furgoneta, matrícula 0576 BRX. Se dice que su dueño presentó una denuncia por desaparición del vehículo unos días antes, el 28 de febrero, y que fue robada frente a su domicilio en el populoso barrio de Cuatro Caminos de Madrid. Cuando la encuentran, conserva las placas de matrícula originales y los expertos determinan que se ha utilizado sin forzar nada y con llaves originales. Al dueño le desapareció todo el manojo de sus llaves hace casi un año. Es falso que viva en Cuatro Caminos. Su domicilio, como figura en la propia denuncia, está en una calle con nombre de vegetal de la localidad de Torrelodones.

En la revisión de la furgoneta se tarda las horas suficientes como para que el Gobierno se meta un poco más en la trampa de la autoría de ETA. Se da la excusa de que la policía no tiene Tedax libres. Todos sus especialistas en explosivos están ocupados en los lugares de los atentados. Pero lo que no dicen es que la Guardia Civil ofrece sus servicios de Tedax y son rechazados de forma categórica.

Muy avanzada la tarde, y a pesar de que un perro-policía ha demostrado horas antes lo contrario, se da a conocer que se han encontrado restos de explosivos. Incluso se habla de un cartucho de 125 gramos de dinamita Goma 2 Eco. No es cierto. El perro que se empleó para el reconocimiento no se comportó como lo hacen invariablemente cuando encuentran explosivos, con inmovilidad absoluta. En la furgoneta no había explosivos cuando la policía la precinta en Alcalá. La furgoneta es trasladada primero a la Brigada Provincial de Información en la calle Tacona de Moratalaz. Desde allí, a las 14.14 horas, se lleva a las instalaciones de la Comisaría General de Policía Científica, ubicadas en Canillas.

Los funcionarios de la comisaría de Alcalá no habían detectado explosivos en su inspección ocular. Es en Canillas donde se encuentra, debajo de uno de los asientos delanteros, una bolsa con siete detonadores de distinto tipo y fecha.

Pero la noticia de la jornada, la que hace que todo dé un vuelco definitivo, es la aparición de una cinta de audio con versos del Corán. Comienza a asomar así lo que un veterano investigador de la policía ha definido como el cuento de Pulgarcito, alguien que encuentra el camino porque previamente ha dejado las piedrecitas blancas que le indican el mismo. En la furgoneta hay también una casete en árabe -junto a otras de Plácido Domingo- pero lo que nadie dice es que la cinta, grabada en Arabia Saudí e interpretada por un cantante, corresponde a unos versos de iniciación al Corán, algo que no cuadra en un peligrosos y fanáticos terroristas islámicos.Es como si en manos de unos terroristas integristas católicos del IRA se encontrara un librito de iniciación al Catecismo.Pero el efecto mediático ya se ha producido.

Una hora más tarde se da a conocer la reivindicación de un grupo islamista, las Brigadas Abu Hafs Al Masri, que ha mandado un e-mail a un periódico británico en lengua árabe, Al Quds Al Arabi.Los especialistas no le dan ningún valor como demuestra, con sólidos argumentos, otro de los documentos del CNI desclasificados.Los que firman la autoría son un grupo que en los últimos meses ha reivindicado todo lo imaginable, incluidos los últimos apagones de Nueva York. En los días siguientes se producen hasta siet reivindicaciones diferentes de, al menos, cinco grupos organizados, procedentes de cuatro países diferentes.

Tenemos otra bomba

Otra pista clave irrumpe de pronto en el panorama. A las dos de la madrugada del viernes, miembros de la comisaría de Vallecas llaman a los Tedax después de haber encontrado una bolsa que contiene una bomba. No es la única que no ha explotado a lo largo del jueves.

En la mañana de los atentados aparecen al menos tres más en las cercanías de la estación de Atocha y en la de El Pozo. En todos los casos los artificieros optan por destruirlas inmediatamente.Se vuelan por los aires de esa manera pistas materiales que parecen imprescindibles para el esclarecimiento de los hechos.

Un joven policía municipal relata su hallazgo muy pormenorizadamente.Es un novato que apenas lleva un año de servicio. Jacobo Barrero cuenta cómo encontró debajo de uno de los asientos del segundo piso de uno de los trenes afectado por las explosiones una mochila negra. Cuando la abre, casi le da un síncope. Ve un teléfono del que salen dos cables, "uno rojo y uno negro", que están conectados a una fiambrera redonda de color naranja. No habla en ningún momento de cartuchos. Corre hasta una tapia cercana con la bolsa y llama muy nervioso a sus superiores. No le hacen demasiado caso y decide volver a intentarlo, esta vez con la Policía Nacional.Atienden su aviso y envían a los Tedax.

Varios expertos en la materia no entienden todavía por qué decidieron volar la bolsa. "Un simple chorro de agua podría bastar para inutilizarla, sobre todo sabiendo que a pesar de los traqueteos a los que le sometió el agente que la había encontrado no se había activado". El caso es que aquella mañana destruyen esa y el resto de las mochilas que no habían explotado. En el aire quedó un olor picante muy intenso, nada que ver con el Titadine cuyo nombre tanto había despistado en un primer momento.

Pero vayamos a la madrugada del viernes. A las 2.40 horas, y a requerimiento a través de una llamada de los policías de servicio, los Tedax, llegan a la comisaría de Vallecas para inspeccionar una bolsa azul, con asas de cuero. En su interior hay una masa gelatinosa, unos 10 kilos, de lo que luego se averiguará que es dinamita Goma 2 Eco, de la fabricada por Explosivos Riotinto, unida a un detonador eléctrico marca Riodets, fabricado en Galdakano, Vizcaya, como los encontrados en la furgoneta blanca. Mezclados con el explosivo hay un kilo aproximado de clavos y tornillos.

Al día siguiente, se da a la prensa la versión de que alguien en la comisaría de Vallecas se había percatado del contenido de la bolsa por casualidad, después de que sonara un teléfono móvil en su interior. Se ha publicado que la bomba no había hecho explosión a las 7.20 horas en el tren porque los terroristas se habían confundido al colocar la hora del despertador que tenía que activar el mecanismo. Pusieron la hora en PM en lugar de AM. No es cierto. De serlo, hubiera estallado a las 7.20 horas de la tarde, y no fue así.

La mochila trashumante

La realidad es que esa bolsa dio teóricamente vueltas por Madrid durante muchas horas sin que nadie se percatara de ella. Algunas versiones dicen que fue trasladada hasta Ifema con el resto de las pertenencias que se encontraron y que nadie había reclamado. Lo único que se sabe es que alguien llamó desde la comisaría de Vallecas a los Tedax a las 2.00 horas de la madrugada del viernes para que se hicieran cargo de ella.

La relación con los trenes es meramente circunstancial. Cualquiera podía haberla colocado en Ifema. La bolsa esta vez, contraviniendo lo que la policía había hecho hasta ese momento con las mochilas bomba que habían encontrado intactas, no es destruida. Los Tedax quieren deshacerse de ella y es un comisario jefe quien se lo recrimina mientras uno de sus inspectores (Protección Ciudadana) se ofrece voluntario para neutralizarla. Sea como fuere, figura las 5.12 horas como el momento en que es desactivada, en un parque cercano. Es así como se obtienen todas las pistas que llevarán a los investigadores a las primeras detenciones.

Es sorprendente que en las imágenes policiales tomadas del contenido de la bolsa no aparece ningún tipo de cartucho de dinamita. Sólo hay una masa gelatinosa de explosivo, un teléfono móvil con dos cables incrustados, una batería para el teléfono y, por supuesto, la tarjeta del móvil. Las fotografías son publicadas por la cadena de televisión estadounidense ABC y pueden ser contempladas por cualquiera en su página de Internet.

Aquí viene uno de los episodios más curiosos de toda esta historia. La tarjeta del teléfono lleva a los investigadores hasta un hombre de raza gitana que es quien ha contratado con Amena ese número.Descubren así que la tarjeta está clonada y que el teléfono lo ha vendido una pareja de comerciantes indios en su establecimiento.¿A quién? A Jamal Zougam, un trapisondista marroquí de poca monta que tiene un locutorio muy popular en Lavapiés. Precisamente se dedica a comerciar con tarjetas de móviles, entre otras cosas.Es un viejo conocido de la policía y de los servicios secretos de medio mundo.

Los franceses enviaron en 2001 una comisión rogatoria relacionándolo con Maher y Contelier, dos activistas vinculados a la organización Ansar al Islam. La policía registró en aquella ocasión su domicilio sin encontrar nada raro. Se trata de un hombre marcado. Es uno de los 300 marroquíes a los que el servicio secreto da un repaso de vez en cuando por si está haciendo algo peor que robar con los teléfonos. Su nombre aparece en el sumario del juez Garzón por el 11-S y en las agendas de Abu Dahdah, que está en la cárcel como responsable de la célula de Al Qaeda en España.

En la tarde del viernes los investigadores que han apostado por la pista de ETA sienten alivio cuando les cuentan que han encontrado una tarjeta de teléfono en la mochila que no explotó y que es de fabricación francesa. Creen que el rastreo de esa tarjeta les va a llevar hasta San Juan de Luz. Por eso, agentes del CNI llaman a sus fuentes para comunicarles que la pista de ETA cobra, de nuevo, una gran fuerza y que es la más fiable, a pesar de todos los demás indicios. Acebes sale de nuevo en televisión esa tarde y sonríe para sus adentros convencido de que pronto va a poder demostrar que la pista etarra es la verdadera.

No es Al Qaeda

Los expertos en terrorismo islamista han aportado además dos nuevos datos que consideran claves a la hora de descartar a Al Qaeda: esta organización nunca reivindica sus atentados hasta después de un mes y medio de que los haya cometido y, sobre todo, jamás han robado una furgoneta, como la blanca que se encontró con la casete con versos del Corán, para una de sus acciones armadas. La compran o la alquilan.

Pero el viernes a las 12 de la noche, cuando todavía los gobiernos británico e italiano comunican a Madrid que en su opinión la autoría es de ETA, la tarjeta del móvil no lleva a ETA sino a Zougam. Los islamistas pasan a primer plano y ya nadie se atreve siquiera a insinuar la posibilidad de que ETA esté involucrada.Hace ya horas que por puro sentido común se ha paralizado la operación, preparada para esa noche, para detener a toda la cúpula etarra.

La juez francesa antiterrorista Le Vert llama a una alta personalidad del PSOE para advertirle de que los expertos franceses descartan a ETA. Un camarero que se encuentra sirviendo la mesa donde se recibe la llamada cuenta que, en ese momento, uno de los comensales pide el champán más caro de la casa y dice "¡Hemos ganado las elecciones!".

Dos horas y media más tarde, como consta en la fecha y hora de algunos de los e-mail que se difunden, comienza a propagarse la idea de que el Gobierno miente y de que hay que ir a pedir cuentas a las sedes del PP. Pero sobre el terreno, no sólo están los investigadores españoles.

El enfado israelí

Agentes de muchos servicios secretos occidentales se mueven con rapidez e intercambian informaciones. Los estadounidenses están muy enfadados. A través del Departamento de Estado han solicitado, hasta en ocho ocasiones y de una manera formal, que se acepte a agentes del FBI en las tareas de investigación. Son rechazados sistemáticamente. Lo peor es que Washington ha advertido en los últimos meses a España de la necesidad de reforzar las medidas de seguridad ante la eventualidad de un gran atentado en Europa.En Gran Bretaña, en Alemania, en Francia, en Italia se toman medidas excepcionales. Se suprimen vuelos y se hace ostensible la presencia de militares en aeropuertos y estaciones. En España no sucede nada de eso.

En la embajada de Israel, hubo una actividad frenética durante el 11-M. Su enfado era más profundo que el de los americanos.Desde hacía exactamente un año habían informado a las autoridades competentes en materia de seguridad españolas de que integristas islamistas preparaban en Madrid un gran atentado. No son informes difusos sobre una amenaza inconcreta. Al menos en 10 ocasiones, agentes de la seguridad israelí se lo han hecho saber a sus homólogos españoles.

En los últimos encuentros aumenta la tensión. Jerusalén cree saber que los terroristas, que están sobre el terreno hace tiempo, tienen ya el material suficiente para una gran masacre. Está todo listo y sólo falta la orden de llevarla a cabo. Creen que será contra la comunidad judía en España.

Los agentes israelíes sienten un profundo malestar por la nula capacidad receptiva de sus interlocutores. La última advertencia seria se la hacen exactamente tres semanas antes de los atentados del 11-M. La actitud de indiferencia por la información aportada que detectan en sus interlocutores les hace sentirse tan incómodos que sugieren a sus superiores que lo más conveniente sería no insistir para no enturbiar las relaciones entre ambos grupos.

Los españoles sólo se tomarán en serio la advertencia a toro pasado, cuando descubren entre los papeles rescatados del piso de Leganés donde murieron siete terroristas planos y datos concretos para realizar un gran atentado durante una concentración en el cementerio judío de Hoyo de Manzanares.

A pesar de todas las consideraciones anteriores, los atentados de Madrid pillan a los israelíes por sorpresa. Los primeros detenidos no pertenecen a las células que ellos están siguiendo. Pero lo que más les llama la atención es el hecho de que los investigadores españoles no acepten su ayuda.

En Israel se encuentran los mejores especialistas en medicina forense relacionados con terroristas suicidas. Tienen una enorme experiencia en casos similares a los atentados del 11-M, no en vano han tenido que sufrir 1.000 muertos en atentados parecidos en los últimos cuatro años. Por eso son capaces de saber rápidamente si en los atentados han intervenido kamikazes. Tras las explosiones de Madrid pretenden volar desde Tel Aviv varios de estos especialistas para colaborar en la investigación.

Falsos 'kamikazes

Pero la policía española, que ya ha rechazado a los estadounidenses, rechaza también a los israelíes. Y eso, a pesar de algunos rumores del primer día en los que se difunde la noticia de que puede haber restos de kamikazes entre las víctimas. En realidad se trata de una simple confusión, para algunos intencionada.

En Ifema recogen y separan los restos de las víctimas. Las bolsas de plástico contienen signos de colores para organizar mejor la identificación. Hay tres bolsas aparte con restos que nadie es capaz de atribuir a una persona concreta. Hay incluso trozos de cuerpos de gente que está con vida en los hospitales. Esas tres bolsas dan lugar a los rumores difundidos por medios de comunicación y que luego quedarían desmentidos. El propio Zapatero hace llamadas en las que afirma que ya han encontrado restos de kamikazes y que el Gobierno lo oculta.

Días más tarde y ya con la investigación avanzada, los especialistas israelíes no comprenden como el CNI y el resto de los Cuerpos de Seguridad españoles no fueron capaces de detectar ningún signo de que algo iba a suceder relacionado con los círculos islamistas y sin embargo, en un tiempo récord, han sido capaces de desentrañar la trama y detener a los autores. Tampoco consideran verosímil el hecho de que instigadores, organizadores, proveedores de material y ejecutores sean un mismo grupo, mezclado entre sí, que dejan pistas comunes como los números apuntados en las agendas y las llamadas cruzadas de los móviles. Nunca ha sucedido algo así.

Los terroristas islamistas forman células herméticas, perfectamente impermeables. Los ejecutores no tienen nada que ver con los que organizan la logística, los que proveen el material, los que lo financian, los que determinan los objetivos o los que idean los atentados. En el caso de Madrid se rompe el modus operandi.Además, saben por propia experiencia que nunca utilizan delincuentes comunes, ni personas que ya estén marcadas o fichadas por la policía y menos a confidentes policiales. Tampoco se fían jamás de la ayuda que puedan proporcionar personas que no pertenecen a la comunidad islámica.

La investigación avanza tan rápida que inmediatamente aparece el proveedor de los explosivos. Dicen que han llegado a él a través de los envoltorios de los cartuchos de dinamita encontrados en la mochila desactivada. Pero eso, según los técnicos es materialmente imposible.

De hecho, en torno al ex minero, José Emilio Suárez Trashorras, de 27 años con baja laboral permanente, se hacen un sin número de afirmaciones que se difunden a bombo y platillo. Se dice que tiene ascendencia marroquí, antecedentes penales, y que se puso en contacto en la cárcel con presos marroquíes. También que es traficante de armas y que se vio en un bar de Avilés con los participantes en los atentados de Madrid. Una publicación se recrea con la escena en la que José Emilio lleva una noche hasta una pequeña explotación minera a los terroristas, les abre las puertas y les dice "llevaos lo que queráis". Ninguna de las afirmaciones mencionadas es cierta.

Ex minero fantasma

José Emilio no es de ascendencia marroquí, ni tiene antecedentes penales, ni ha estado en la cárcel en contacto con presos marroquíes.Sus vecinos y ex compañeros de trabajo lo definen como un joven perturbado mentalmente, un simple "tonto de baba". Sólo tiene antecedentes por trapicheo de droga y la sospecha de que traficaba con dinamita, algo que nunca se le ha podido probar. En junio de 2001, y dentro de una operación antidroga denominada Pipol, fue detenido junto a su cuñado, un vendedor de coches usados.En un garaje de la calle Eloy Fernández de Avilés encontraron, dentro de un vehículo, una cantidad importante de hachís, 100 detonadores y 16 cartuchos de dinamita Goma 2 Eco, de 125 gramos cada uno. El juicio por estos hechos aún no ha salido. Nadie ha podido demostrar la implicación del ex minero. Lo más que ha reconocido éste tras su detención actual, es haber proporcionado a unos marroquíes detonadores, algunos de ellos con bastante antigüedad. Luego implica a su cuñado, Antonio Toro, que está harto de sacarle de apuros, pero éste queda en libertad después de un interrogatorio. El dueño del bar de Avilés donde dicen que se ha reunido con los terroristas afirma que jamás le ha visto en su vida.

Lo que realmente es cierto es que José Emilio padece un trastorno esquizoide depresivo, tiene problemas psiquiátricos y por eso la empresa en la que trabajaba, Caolines de Merilés SL, una mina de caolín en el concejo de Tineo, no le renovó el contrato, el 31 de octubre de 2002.

Los investigadores descartan algo que se dio por cierto. La furgoneta Renault Kangoo blanca no pudo transportar los explosivos desde Avilés hasta Madrid. Sólo había recorrido 200 kilómetros desde que la robaron hasta que la encontraron en la mañana de los atentados.

Entonces, ¿qué es lo que relaciona a José Emilio con la dinamita de los atentados? Solamente dos cartuchos de dinamita Goma 2 Eco, de 125 gramos, encontrados en la mochila que fue hallada en la comisaría de Vallecas con el teléfono móvil que dio las pistas de los autores de la masacre del 11-M. Sin embargo, en las fotografías oficiales del contenido de la bolsa azul, distribuidas a diversas policías extranjeras y difundidas por la cadena estadounidense de televisión ABC, no figura ningún tipo de cartucho.

Un veterano policía, conocedor del mundo del hampa, ha comentado a este periódico: «El mundo de los choros [los pequeños delincuentes] no se mueve como dicen que lo ha hecho José Emilio. No dudo de que pueda ser capaz de vender dinamita por una cantidad razonable de droga o de dinero. Se acababa de casar y podría necesitar más dinero. Pero lo primero que habría hecho tras venderles el material habría sido acudir al policía con el que tuviera más confianza para contárselo. El sabe que esa información es oro y que le van a deber así un gran favor. Ese tipo de personas no tiene cuajo suficiente para callarse sin saber qué van a hacer con ese material. Las cosas no funcionan así».

Una de las falsedades más flagrantes que se han difundido en torno a la investigación es la aparición de una prueba material para certificar la autoría de los atentados por parte de Zougam.Se publicó, con gran alarde tipográfico, que la policía había encontrado en el locutorio de la calle Tribulete de Madrid, donde trabajaba Zougam, un trocito de plástico que faltaba en la carcasa del teléfono hallado en la bolsa que encontraron en la comisaría de Vallecas con la bomba que no llegó a explotar. El juez reconoció que no había podido preguntar al detenido por el tema ya que ese detalle no figuraba en las diligencias policiales.

Es un milagro haber encontrado un trocito del plástico que presuntamente faltaba en la carcasa, algo tan increíble como el pasaporte de Mohamed Atta que se encontró intacto, cerca de las ruinas de las Torres Gemelas, tras el atentado de Nueva York el 11-S a pesar de que su propietario había teóricamente estallado en una bola de fuego al estrellarse el avión que conducía 80 pisos más arriba. Pero hay que añadir otro detalle significativo.

El teléfono encontrado en la bolsa era un Motorola modelo Triumph según la mayor parte de las informaciones difundidas. Se especificó que ese Motorola se había comprado en una tienda de Alcorcón.Algunos comentaristas llegaron a señalar que existía miedo entre muchos consumidores que también poseían un modelo de uso tan corriente como ése. Pues bien, pueden tranquilizarse ya que el modelo de teléfono que estaba en la bolsa, como puede apreciarse en las fotografías difundidas por la cadena televisiva ABC corresponde a un Mitsubishi modelo Trium (sin ph final) 110.

Zougam estaba marcado

En torno a la figura del hasta ahora autor material de la masacre, Jamal Zougam, se han difundido también muchas fantasías. Todos los que le conocen aseguran que era un musulmán nada fanático y que iba a la mezquita lo justo para mostrarse en sus rezos poco ortodoxos.

Nunca había ocultado sus actividades de trapisondista. Pertenecía al hampa de esos pequeños delincuentes que se mueven como pez en el agua por el barrio de Lavapiés. Sabía perfectamente que era observado regularmente por la Policía desde que su domicilio fue inspeccionado. Era consciente de que su locutorio estaba intervenido -como es el caso de muchos de los locutorios de Madrid-.Estaba marcado con varias cruces en todas las fichas policiales de numerosos países. Era la persona menos adecuada, por tanto, para que un grupo terrorista le invitara a participar en una operación secreta de tanta envergadura. La mayor parte de los moros que pululan en los ambientes de la pequeña delincuencia en Madrid son confidentes de la policía y/o del servicio secreto marroquí -con una enorme capacidad en España-.

No es nada difícil encontrar personas de su entorno que quieran hablar de él. Bastará con dos ejemplos. Una señora de la limpieza, marroquí, asegura conocerlo mucho: «A mí, como a mucha gente, me ofreció una tarjeta para el teléfono móvil con la que podía llamar gratis a Marruecos durante dos años seguidos sin pagar nada. Claro que, la tarjeta me costaba 30.000 pesetas. Era un chollo pero me dio miedo que pudiera meterme en un lío. No quiero ni pensar la de gente que habrá usado tarjetas de Zougam y que ahora estarán pendientes de si los meten en la investigación de los atentados».

El segundo testimonio es más sorprendente. Se trata de un joven senegalés fácilmente identificable porque tiene un defecto en un ojo. Vive en Lavapiés y asegura que ha trabajado para una multinacional estadounidense. Es informático y hace algunas chapuzas en la tienda de Zougam. Por eso está muy asustado ya que una de sus «habilidades» es la manipulación de tarjetas de móviles: «Yo me libré de milagro. Trabajaba en el locutorio de Zougam.El día en que fueron a detenerle yo estaba librando. Si no, estoy convencido de que me hubieran detenido con él». Compraban gran cantidad de tarjetas. En todos los locutorios de Madrid de ese tipo se trafica con tarjetas clonadas. Es algo sabido y «casi» permitido. «Lo más extraño», asegura el senegalés, es que la policía no se haya puesto en contacto conmigo. No comprendo como siendo Zougam una pieza tan aparentemente clave en la investigación ni siquiera han hablado con todos los que trabajábamos allí.¿Acaso no les interesa los testimonios que podamos aportar?».

Zougam no se comporta, tras el 11-M, con lógica. Seis días antes del atentado deja su pista en una llamada telefónica a Abu Dahdah, el presunto jefe de la célula española de Al Qaeda implicado en el sumario del juez Garzón sobre el 11-S. Es como encender un letrero luminoso.

Terremoto en el CNI

Después de los atentados, sabe por las informaciones de la radio que han encontrado una mochila con una de las bombas del tren sin explotar y que hay un móvil con una tarjeta, la que presuntamente vendió él. No le entra el pánico. Sigue su vida normal y espera a que, inevitablemente, vengan a por él. No es lógico para alguien que teóricamente está metido en una célula integrista que pretende seguir atentando en Madrid y que por tanto, aunque sólo fuera por razones operativas, no puede permitirse el lujo de dejarse pillar.

En el CNI las cosas no están para bromas. Tras el 11-M se pasaron unas cuantas horas llorando y lamentándose por no haber sido capaces de impedir los atentados. Luego llegó el momento de las responsabilidades. Hay que tener en cuenta que Jorge Dezcallar, el máximo responsable del Centro, fue director general, en Exteriores, con competencias en la zona del Magreb. Fue también embajador en Marruecos.

Para colmo, la segunda en el mando dentro del CNI, la secretaria general, es una mujer, María Dolores Vilanova, que ocupó en el Centro, en la época de Manglano el cargo de responsable de contrainteligencia de los países del Magreb. Dicho de una manera más sencilla, es la persona que mejor conoce el mundo del hampa y de los posibles agentes marroquíes infiltrados en España. La autoría de los chorizos marroquíes equivale a que un niño de primaria hubiera metido un gol a Casillas desde 50 metros y en una portería de pocos centímetros.

En el CNI no se disimuló el alivio por la pérdida del poder del PP. Participaban del enfado de los militares con el ex ministro de Defensa Federico Trillo, a quien, en privado, y a veces en público, despreciaban.

El CNI reunió informes según los cuales amplios grupos de militares y sus familias, en zonas tradicionalmente de derechas, se habían pasado la consigna de abstenerse en las elecciones.

En los pasillos del Ministerio de Defensa no hubo ningún tipo de disimulo. Había gente que se abrazaba el lunes 16 en los pasillos al comentar la victoria de Zapatero en las urnas. En el Centro se tiene grabado a fuego como una de las grandes cacicadas de Trillo la bronca destemplada que tuvo que encajar un agregado de Defensa destacado en Afganistán ante las exigencias del ministro de que montara rápidamente, y sólo para él, una capilla para asistir a misa.

La gota que ha colmado el vaso ha sido la desclasificación que hizo el Gobierno de Aznar de documentos del CNI en los que se orientaba la autoría del atentado hacia ETA. Es verdad que en amplios ambientes del Centro las sospechas se dirigieron durante las primeras 40 horas hacia ETA. Se recogieron el 11-M informes que procedían de las cárceles en las que presas vascas habían celebrado con júbilo los atentados. Hubo incluso incidentes violentos por la indignación que eso produjo entre presas comunes. También se tenía constancia de que en reuniones del entorno abertzale la gente se había dividido claramente en dos sectores. Al primero, le parecía una barbaridad lo sucedido, y el segundo lo justificaba y anunciaba que ese era el camino y que había que golpear más fuerte hasta que «se enteraran».

Agentes del CNI se quejaron, en las primeras horas después de los atentados, del hermetismo de los investigadores de la policía. Les llegaban las informaciones tarde. Reconocen que miembros del PSOE tenían una información mucho más puntual que ellos.Lo que no aceptan es que no hubieran advertido al Gobierno del peligro islamista.

Las labores de vigilancia tienen que ser aleatorias. Es materialmente imposible controlar a los 300 principales sospechosos de estar relacionados con células integristas. Así que se elige a unos cuantos y se va rotando la vigilancia. Zougam y el resto de los detenidos estaban dentro de ese operativo. Los móviles son un buen punto de partida pero los cambian con enorme facilidad: «En ocasiones conseguimos una orden del juez para intervenir un teléfono y cuando nos ponemos a ello el vigilado ya ha cambiado de teléfono». Se ha seguido a los sospechosos en el extranjero. Son vigilancias caras en material y en hombres. De pronto, gente que vive muy sobriamente en España, se desplaza sin problemas de billetes de avión y comienzan a manejar dinero en abundancia.La mayor parte proviene de donativos que se canalizan a través de organizaciones de caridad promovidas por Arabia Saudí. ¿Cuanto tiempo puede durar una vigilancia de este tipo si el observado no comete ningún acto delictivo durante años? «Al final lo que la gente ve es la delincuencia en la calle. eso es lo que preocupa y por eso es lógico que los políticos dediquen más medios a combatir ese tipo de cosas que tienen un resultado práctico mucho mayor para los votantes».

La pista falsa iraquí

No es cierto que se despreciaran pistas como la iraquí. Por ejemplo, se ha hablado mucho de un coronel iraquí que viajó hasta España antes de los atentados. Lo que no se ha comentado es que el CNI tomó buena nota de la información que le pasó el servicio secreto italiano sobre el tema. De hecho existe un documento de dos folios en el que se detalla el asunto. Tiene fecha del 11 de febrero, justo un mes antes de los atentados. En el texto se avisa sobre un rumor de que el ex coronel de Sadam Husein, Walid Salem Omar tenía prevista su llegada a España el 6 de febrero de 2004 dispuesto a cometer atentados. Su empresa, Ibn Fernas, está englobada en el grupo Hispano Arabe SA que tiene su sede social en el Paseo de la Habana de Madrid. El documento especifica que Walid se había detenido en Siria donde había sacado una gran cantidad de dinero en metálico de un banco de Damasco. Siempre según el escrito, viajaría con ese dinero y habría hecho una escala técnica en Marruecos, concretamente en Agadir. El CNI siguió por supuesto esta pista, como otras muchas que llegan procedentes de servicios de información extranjeros, sin que se obtuviera ningún resultado positivo.

El comportamiento atípico y fuera de toda lógica de los marroquíes acusados de los atentados lleva a situaciones incomprensibles.Por ejemplo El Tunecino, Sharhane ben Abdelmajid Fakhet, vive tranquilamente en un piso alquilado sin dar ruido. Pero unos días antes del 11-M, abandona la casa y llama la atención hasta el punto de que Rafael, el casero, se presenta a la policía para denunciar que se ha marchado sin pagar. Otro letrero luminoso en el camino.

El colmo de los despropósitos se refleja en que los investigadores no tienen el menor interés en revisar el piso a pesar de que, según el dueño, está lleno de papeles, cintas de audio, etcétera.A la policía no parecen interesarle las pertenencias de quien se presenta ante la opinión pública como el cerebro inductor.

Barbacoa terrorista

Lo mismo sucede con los habitantes de la casa de Morata de Tajuña, en el kilómetro 14 de la carretera 313, cerca de Madrid. Los investigadores dicen que han llegado hasta allí a través de una laboriosa búsqueda triangulando las llamadas de los teléfonos móviles. Pero la policía conocía la existencia de esa casa y la había vigilado en varias ocasiones.

Las huellas de los sospechosos están naturalmente dentro, ya que eran ellos quienes la habitaban ocasionalmente de una forma abierta y con una buena relación con los vecinos. Son éstos los que ven a muchos de los que luego morirían en Leganés haciendo -¡dos semanas después de los atentados del 11-M!- una barbacoa con niños y parientes incluidos. A uno de los implicados, Jamal Ahmidan al que apodaban El Chino los vecinos lo conocen bien porque les ha prestado en ocasiones su moto. No era un islamista radical sino un delincuente de poca monta como el resto de la cuadrilla. Era un viejo conocido de la policía marroquí. Lo habían condenado a cuatro años de cárcel en Marruecos por un asesinato relacionado con el tráfico de drogas y había cumplido dos años y medio de condena. Su ficha aparece en todos los servicios policiales europeos por sus raterías. La policía marroquí pasó a la española todo lo que tenían sobre él hacía tiempo. Si hubiera estado involucrado siquiera mínimamente con los radicales extremistas hubiera sido uno de los 1.600 procesados en el macrojuicio de Marruecos de 2003 por los atentados de Casablanca y por el que se detuvieron, con los ortodoxos métodos de nuestros vecinos, a 6.000 personas.

Se le ha presentado como un integrista radical, pero los vecinos de Morata de Tajuña explican que se le veía en compañía de dos jóvenes muy guapas, con un piercing, pantalones de cuero ajustados y camisetas que dejaban la tripa al aire.

Existe constancia de que la casa estaba vigilada mucho antes de que la policía la "descubriera". No hay más que comprobar la denuncia que presentaron varios vecinos, primero ante el 091 y más tarde ante el 062 de la Guardia Civil, días antes del 11-M, el 7 domingo a las 10.50 de la mañana -según consta en una cinta grabada- por considerar que los habitantes de aquella casa les infundían sospechas en relación con trapicheo de drogas y mercancía robada.

La Guardia Civil alegó después del 11-M, que no querían seguir esa vía de investigación para no interferir con la labor de la policía, que era quien llevaba todo el caso de los atentados.La realidad es que la proverbial rivalidad entre distintos cuerpos policiales ha llegado a uno de sus puntos culminantes a raíz de los atentados del 11-M. La Policía no ha permitido el menor resquicio a los investigadores de la Guardia Civil.

No tenemos nada

El día anterior al descubrimiento teórico del piso de Leganés, una funcionaria involucrada directamente en la investigación reconoció a un compañero de Información: "La verdad es que tenemos muy poco. De lo del ex minero no sale gran cosa. No sabemos la procedencia de la dinamita. Todo está cogido con alfileres. No hay pruebas materiales, sólo nombres en agendas y llamadas telefónicas entre unos y otros. Lo más sólido son los testimonios espontáneos de varios testigos que aseguran haber visto a varios de los acusados en los trenes, aquella mañana". El problema es que después de que sus fotos se publicaran en todos los periódicos la gente ha podido reconocer esos rostros inducidos por lo publicado y no porque los recordaran realmente. Después de una situación anímica como la que tuvieron que soportar en los atentados, los supervivientes no son muy fiables, según los psicólogos. Y menos cuando hay que distinguir entre ciudadanos marroquíes que para muchos son fácilmente confundibles. Hasta la fecha, ninguno de los detenidos ha reconocido la participación en los atentados.

El sábado 3 de abril, las esperanzas de los investigadores estaban centradas en nuevos rostros. Se habían repartido retratos a los medios de comunicación de los cerebros, inductores o dinamizadores de los atentados. Y aquí llegamos al capítulo de Leganés, el más incoherente de toda la historia. En la tarde de ese día, según comentaron más tarde fuentes policiales, se localiza a través de las llamadas de teléfonos móviles un piso en Leganés en el que puede haber terroristas implicados en el 11-M. No es cierto. Habían sido ya localizados días antes a través de fotografías que enseñan a los comerciantes de la zona. Es así como saben que el llamado El Tunecino y El Chino pueden estar residiendo en el número 40 de la Avenida Carmen Martín Gaite. Sin explicación posible y después de este hallazgo, la policía da a los medios las imágenes de los hombres que pertenecen a ese grupo para que se publiquen. La gente se familiariza con sus rostros. Los terroristas no deben de comprar periódicos ni ver informativos de televisión, ya que no se dan por enterados.

Según los investigadores siguen con su macabra actividad hasta el punto de que se acercan a la vía del AVE en la provincia de Toledo y colocan una mochila con explosivos «pero sin iniciador» con una mecha de más de 130 metros. Aterrorizan así de nuevo al país. La bomba, según las autoridades, está colocada entre las 10 y las 12 del mediodía. El hecho cierto es que azafatas del AVE que hicieron el turno del tren Madrid-Sevilla a las 7.00 horas ven una inusitada actividad de la Guardia Civil en las vías a lo largo del trayecto. Miembros de la Benemérita entran en los vagones de ese tren después de su llegada a Sevilla, a las 9.50 hora para revisar todos los rincones, incluidos los contenedores de desperdicios.

La farsa de Leganés

Tan sólo 24 horas más tarde, la investigación tomará un giro sorprendente. A primera hora de ese sábado, algunos concretan la hora en las 7.00 hora de la mañana, el grupo de los geos recibe la orden por la que deben estar preparados para una operación importante. Así se lo comunica el Gobierno en funciones, esa misma mañana, a altos cargos del Partido Socialista.

La versión posterior contará que varios de los terroristas consiguen romper el cerco policial en torno a la casa de Leganés y llegan por la tarde hasta el piso del número 40. Lo lógico, cuando los terroristas aún no se habían dado cuenta de que se estrechaba el cerco, era haberlos capturado, uno a uno y con total discreción cuando salieran o entraran en la vivienda. Por el contrario, se extiende la versión de que uno de los acusados baja la basura, se percata de la presencia policial y avisa -primero se dice que por el móvil, después que a gritos- de lo que estaba en marcha.

Al menos una decena de agentes de paisano -según el testimonio directo de los vecinos- ocupan posiciones en la parte interior ajardinada de la casa, donde está la piscina, de una forma nada discreta. «Mamá, ¿los que llevan pistolas son malos?», comenta a sus padres un niño de la urbanización. Y comienza un tiroteo sin que intervenga todavía la dotación de geos.

La llegada de éstos cambia las cosas. Son profesionales altamente cualificados y con una gran experiencia en el asalto de lugares donde hay gente armada y peligrosa. Pero incomprensiblemente -como ha denunciado públicamente uno de los propios geos que intervienen- no se cumplen ninguna de las reglas del protocolo de actuación. No se espera a que llegue el negociador, un psicólogo cualificado para dialogar con delincuentes peligrosos. No hay intérprete. No se aguarda a la hora de la madrugada en el que el cerebro de los terroristas está más debilitado. No se intenta pactar la entrega. Ni siquiera se sabe el número de los ocupantes.Simplemente, y desoyendo la opinión de los propios responsables de los geos, se ordena el asalto, a pesar de que es vital cogerlos vivos para conocer la verdad de lo ocurrido el 11-M.

Todo vuela por los aires al comenzar el asalto. Muere un geo y los cuerpos de los terroristas quedan esparcidos en un área de más de 60 metros. El ministro Acebes dice en su primera comparecencia, tras lo sucedido, que son cuatro los terroristas que se han inmolado. También explica que guardaban en un armario dos mochilas con explosivos preparadas para hacer explosión, similares a la encontrada en la vía de tren. Más tarde se hablará de grandes fajos de dinero en euros, perfectamente organizados. Las imágenes del día siguiente demostrarán que del piso sólo quedan los pilares limpios. Aumenta a siete la cuenta de los islamistas muertos. Se trata del núcleo del comando, de los movilizadores y de al menos una buena parte de los autores materiales del 11-M.

El relato posterior de los hechos se adorna con historias sobre cuerpos desnudos purificados por cortinas blancas en forma de sudario, cánticos en círculo y conversaciones telefónicas. La madre de El Chino lo corrobora desde su domicilio en Tetuán."Mi hijo se despidió de mí diciendo que iba al lugar que le estaba reservado. Luego escuché una gran explosión y poco después se corto la línea". No se puede saber lo que escuchó esa madre atribulada, pero desde luego no pudo ser la explosión. La dinamita tiene una fuerza explosiva de salida de más de 8.000 metros por segundo.Si el teléfono de su hijo estaba a menos de dos metros de la carga explosiva se volatilizó mucho antes de que pudiera transmitir el sonido de la bomba que ha enterrado definitivamente la esperanza de conocer toda la verdad del 11-M.